Dos estudiantes tropiezan con una cartera con 1.000 euros y lo que hacen llama la atención del ministro
El dueño estaba desesperado.
Dos adolescentes italianos han protagonizado una historia que devuelve la fe en la humanidad. Vittorio y Alessandro, estudiantes de 17 años del liceo Pertini de Lucca, se toparon con una cartera con 1.000 euros y documentos en un autobús. Lejos de dudar, ambos jóvenes decidieron actuar de inmediato y llevarla a una comisaría cercana.
El gesto, sencillo pero contundente, pronto trascendió el ámbito local y acabó llamando la atención de las instituciones del país. Para muchos, se trató de una prueba clara de que los valores cívicos siguen vivos entre las nuevas generaciones.
El salario perdido de un profesor
El propietario de la cartera resultó ser Fouad, un profesor de origen marroquí que reside en Italia desde 2004. En la cartera llevaba su salario mensual, además de documentación esencial como la tarjeta sanitaria y su identificación personal. La pérdida había supuesto un duro golpe, tanto económico como emocional.
Según relataron los estudiantes al diario local Il Tirreno, desde la comisaría les informaron de que el profesor estaba “desesperado” tras darse cuenta de que había extraviado todo. Cuando recibió la llamada confirmando que la cartera había sido encontrada intacta, no pudo contener las lágrimas.
“No era una elección, era lo normal”
Para Alessandro, la decisión fue inmediata. “Imaginar a un educador sin documentos, quizá con hijos a su cargo… no era una elección, lo normal era entregarla”, explicó al medio italiano. Vittorio coincidió en la misma idea y añadió que, al ver el contenido, entendieron que no se trataba solo de dinero: “Eran partes esenciales de la vida de alguien”.
Ambos jóvenes reconocieron que nunca esperaron reconocimiento alguno. De hecho, pensaban que su acción quedaría en el anonimato tras cumplir con lo que consideraban su deber como ciudadanos.
El reconocimiento del ministro
La historia llegó hasta el ministro de Educación italiano, Giuseppe Valditara, quien calificó el gesto como un “ejemplo luminoso de civilidad”. El ministro invitó a los estudiantes a una ceremonia oficial en Roma, donde quiso subrayar la importancia de trasladar los valores aprendidos en la escuela a la vida real. “Han demostrado que los valores importan más que los ‘me gusta’”, afirmó durante el acto.
Vittorio y Alessandro acudieron emocionados. “No esperábamos ni siquiera un gracias, y de repente llega una carta del ministro”, confesaron entre risas. Para Alessandro, la experiencia fue una lección práctica de educación cívica: “En la escuela siempre hablan de ciudadanía. Esta vez la vivimos de verdad”.