El olivar regenerativo gana 1.340 euros netos por hectárea frente a los 467 del convencional: el primer estudio científico en España confirma que la alternativa ecológica es más rentable
Demuestra que producir con menos químicos no implica menos beneficios.

En el campo, la rentabilidad nunca ha sido una tarea sencilla. Entre el gasóleo que no deja de subir, los fertilizantes cada vez más caros y una dependencia creciente de productos externos, muchos agricultores sienten que trabajan al límite de los números, sin margen para respirar. En ese contexto de incertidumbre constante, cualquier modelo que prometa reducir costes sin renunciar a producir llama la atención.
En ese escenario, el olivar regenerativo empieza a posicionarse como una alternativa real dentro del sector agrícola español. Un reciente estudio científico en España ha comparado este modelo con el cultivo convencional y ha encontrado diferencias significativas no solo en la salud del suelo, sino también en la rentabilidad. De esta forma, se abre la puerta a un debate cada vez más presente en el campo sobre cómo producir de forma más eficiente.
Según el estudio, el olivar regenerativo alcanza una media de 1.340 euros netos por hectárea, frente a los 467 euros del modelo convencional, una diferencia que no solo sorprende por su magnitud, sino porque cuestiona la idea de que producir con menos químicos y menos dependencia de insumos externos implique necesariamente menores beneficios, tal y como recoge el CSIC. A su vez, refuerza el interés creciente por este tipo de prácticas dentro del sector agrícola español.
Una alternativa más que viable
El estudio, llevado a cabo por el Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC en colaboración con la Finca Regenerativa Valle del Conde, en Luque (Córdoba), concluye que el manejo regenerativo mejora todo tipo de resultados. Además, los investigadores destacan que este rendimiento económico va acompañado de mejoras en la estructura del suelo y en su capacidad para retener agua, factores clave en un contexto de sequías cada vez más frecuentes en España.
La investigación, publicada en una revista de la British Society of Soil Science, comparó olivares regenerativos y convencionales del sur de España y encontró mejoras claras en indicadores agronómicos clave. En las parcelas regenerativas aumentaron un 33% los agregados estables al agua y la humedad del suelo, un 75% la materia orgánica, un 46% el potasio extraíble y un 18% las poblaciones microbianas cultivables. También se observó más carbono orgánico en el suelo, un dato relevante para la fertilidad.
La clave del modelo está en sustituir insumos sintéticos por prácticas que trabajan con el propio suelo: apenas labranza, cobertura vegetal durante más tiempo, ausencia de fertilizantes y biocidas de síntesis, y una gestión pensada para retener agua y alimentar la vida del terreno. Un enfoque que, según los investigadores, no solo mejora la resiliencia de los cultivos frente a la sequía y la degradación del suelo, sino que empieza a consolidarse como una alternativa viable para repensar la sostenibilidad económica y ambiental del campo español.
