Erika, 23 años, gestiona taxis de Helsinki desde Fuengirola: "En Finlandia esperamos el bus a un metro unos de otros. Aquí estamos pegados"
"Es un trabajo sencillo, pero muy dinámico".
En Los Pacos, un barrio de Fuengirola conocido por su amplia comunidad finlandesa, es posible hacer la compra en supermercados finlandeses, estudiar en ese idioma o consultar cartas de restaurantes escritas en finés. La zona se ha consolidado como uno de los principales puntos de encuentro de esta población en España.
Entre quienes han elegido establecerse allí está Erika Helakorpi, de 23 años, que trabaja desde la Costa del Sol como agente de atención al cliente para una empresa de taxis y servicios sociales de la región de Helsinki.
"Los finlandeses somos más sociables en España que en nuestro país", asegura en Ilta Sanomat. "En Finlandia solemos mantener cierta distancia, incluso en una parada de autobús. Aquí la gente se relaciona de una manera mucho más cercana".
Esa sensación de comunidad también la comparten Rosa-Maria Ilmola, de 32 años y agente inmobiliaria en Marbella, y Riina Leppäkangas, de 41 años, entrenadora personal y empresaria del sector deportivo en Fuengirola.
Las tres cuentan cómo es su día a día laboral en la Costa del Sol, cuánto ganan y de qué manera afrontan el coste de la vida en España.
¿A qué se dedican?
Erika Helakorpi trabaja gestionando solicitudes de transporte para usuarios particulares y beneficiarios de servicios sociales en Finlandia. Atiende reservas, cancelaciones e incidencias relacionadas con los trayectos. "Es un trabajo sencillo, pero muy dinámico", explica.
Riina Leppäkangas desarrolla su actividad como entrenadora personal. Trabaja con clientes individuales en gimnasios, parques y playas, además de impartir clases colectivas, especialmente de entrenamiento funcional y en circuito. También ofrece asesoramiento online.
Rosa-Maria Ilmola, por su parte, destaca que la labor de un agente inmobiliario en España va mucho más allá de la compraventa de viviendas. "Acompañamos a los clientes durante todo el proceso de adaptación. Muchas veces les orientamos sobre abogados, servicios o comercios que pueden necesitar al llegar al país", señala.
Así transcurre una jornada laboral
Los horarios de Erika dependen de un sistema de turnos que puede abarcar desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la madrugada. La intensidad del trabajo varía según la demanda y circunstancias como la meteorología en Finlandia.
Para Riina no existen dos días iguales. Sus jornadas suelen comenzar entre las nueve de la mañana y el mediodía y combinan sesiones individuales, clases colectivas y actividades orientadas al bienestar y la relajación, algunas de ellas al aire libre.
Rosa alterna las labores administrativas con las visitas a propiedades. Con frecuencia recoge a sus clientes en hoteles y les acompaña a recorrer distintos inmuebles en la Costa del Sol. También participa en jornadas profesionales donde se presentan algunas de las villas más exclusivas de la zona.
¿Cuánto ganan?
Erika percibe entre 1.700 y 1.800 euros brutos al mes, una cantidad que, según explica, le permite cubrir sus necesidades cotidianas con relativa comodidad.
Los ingresos de Riina son variables y suelen oscilar entre 1.500 y 2.500 euros brutos mensuales, aunque en temporada alta pueden superar los 3.000 euros. Tras impuestos y gastos asociados a su actividad como autónoma, afirma haber obtenido unos ingresos netos anuales de alrededor de 20.000 euros.
El caso de Rosa es distinto. Su remuneración depende exclusivamente de las comisiones por venta. Algunos meses puede no registrar ingresos, mientras que en otros puede alcanzar cifras muy elevadas. Recientemente obtuvo cerca de 4.700 euros por su participación en la venta de una vivienda valorada en más de 300.000 euros.
Vivir en España con un sueldo finlandés
Las tres coinciden en que el coste de la vida en España resulta, en general, más asequible que en Finlandia, especialmente en aspectos como la alimentación. Erika asegura que puede mantener su estilo de vida sin dificultades, aunque reconoce que viajes imprevistos a Finlandia requieren planificación y ahorro previo.
Riina afirma que el incremento de los precios en los últimos años ha reducido su margen económico. Aun así, considera que disponer de un alquiler asequible le permite mantener el equilibrio financiero.
Rosa destaca que productos básicos y supermercados suelen ser más baratos que en Finlandia, aunque algunos gastos profesionales, como el combustible y los desplazamientos, siguen teniendo un peso importante en su presupuesto.
Una clientela mayoritariamente finlandesa
Las tres profesionales trabajan principalmente con compatriotas. Erika atiende tanto a particulares como a usuarios de servicios de asistencia social. Riina cuenta con una clientela formada sobre todo por mujeres finlandesas de mediana edad, aunque también trabaja con personas de otras nacionalidades.
En el sector inmobiliario, alrededor del 90% de los clientes de Rosa son finlandeses. Muchos buscan una segunda residencia, mientras que otros deciden trasladarse de forma permanente a la Costa del Sol. Según explica, las preferencias más habituales son viviendas cerca del mar y con amplios espacios exteriores.
Lo mejor y lo más difícil de trabajar en el extranjero
Para Erika, el principal reto ha sido familiarizarse con la compleja normativa de los servicios sociales finlandeses. Lo más positivo, en cambio, ha sido el ambiente de trabajo y el fuerte sentimiento de comunidad entre sus compañeros.
Riina señala que la incertidumbre es uno de los mayores desafíos de trabajar por cuenta propia en un entorno muy ligado a la estacionalidad. Sin embargo, destaca la satisfacción de ayudar a sus clientes a mejorar su salud y ganar confianza.
Rosa subraya la complejidad añadida de trabajar en un mercado internacional y coordinarse con profesionales de distintos países. A cambio, valora especialmente la flexibilidad horaria y la libertad para organizar su jornada.