Estefanía, profesora de infantil española en Australia: "Con bebés no puedes estar con más de cuatro niños, y con niños de 3 a 5 años el máximo es once por profesor"
La docente subraya una de las principales diferencias en el ámbito educativo entre el país oceánico y España.

Inmigrar a un nuevo país representa, para muchas personas, salir de su zona de confort. Adaptarse a una nueva cultura, establecerse personal y profesionalmente en un país ajeno son retos a los cuales los inmigrantes deben afrontarse.
La determinación juega un papel clave en este proceso de amoldamiento; Estefanía Badía es prueba de ello. Se trata de una mujer española, quien a sus 26 años decidió abandonar su tierra natal, Málaga, para mudarse, en primera instancia, a Irlanda.
La experiencia en el extranjero significó una transformación total en la vida de Badia. Tras vivir en el norte de Europa un tiempo, la andaluza proyectaba su vida fuera de España. “Yo tenía muy claro que no me quería volver todavía”, comenta en entrevista para el medio local, Málaga Hoy.
Continuar con el aprendizaje de un segundo idioma la motivó a radicarse en Australia; además, percibía que el estilo de vida del país oceánico se ajustaba con el de ella. “Sentía que no era mi momento de volver a Málaga y necesitaba mejorar el inglés. Para mí, Australia era el sitio ideal, sobre todo por el clima y la calidad de vida”, señala.
La diferencia en el sistema educativo
Desde que llegó a territorio australiano, Badía se sintió en el lugar correcto. Sin embargo, todo ha sido color de rosas; encontrar un trabajo no fue una tarea fácil para la malagueña. “Lloré mucho porque me rechazaban y no tenía a nadie que me guiara”, confiesa.
Por otra parte, a ella no le apetecía trabajar en ningún otro sector que no fuese el de la educación infantil. “Yo no quería trabajar de otra cosa, quería ejercer mi profesión”, complementa. Su esfuerzo dio frutos y logró conseguir curro como maestra.
Uno de los aspectos que más le ha llamado la atención es el ratio de estudiantes. “Con bebés no puedes estar con más de cuatro, y con niños de 3 a 5 años el máximo es once por profesor”, detalla.
Asimismo, la española resalta las estrategias pedagógicas que se implementan en Australia, una dinámica que difiere por completo de la de nuestro país. “Aquí no usamos fichas ni libros, todo se basa en la creatividad. ”, sostiene. “Si están interesados en los insectos, por ejemplo, organizo actividades para que los busquen en la naturaleza, hacemos yoga o manualidades”, explica Badia.
Ya han pasado 3 años desde que la docente emigró. Finalmente, la mujer manifiesta su felicidad de vivir en el extranjero, pero no descarta volver a Málaga en algún punto de su vida. “Me gustaría probar a vivir otra vez en el futuro”, concluye.
