Gabriel, jubilado, no paga nada por la calefacción: "Conservé la caldera, pero solo como repuesto"
El truco está en el poderoso sistema que ha diseñado y le permite tener todas las estancias de su casa a una temperatura agradable.
Pasar un invierno sin encender la calefacción en el País Vasco francés puede resultar una locura, pero Gabriel Vadillo ha diseñado una técnica para calentar su casa en invierno sin necesidad de enchufar la caldera en ningún momento. ¿Su hito? Todas las estancias de su casa están a 20º.
Este exingeniero ya jubilado no paga absolutamente nada de calefacción. Para ello, dados sus profundos conocimientos en la materia, después de ejercer muchos años este cargo en la industria de la calefacción, consigue que el calor inserto en su casa se recupere y se envíe, mediante una bomba, al sistema de calefacción central.
En el desarrollo del sistema le ha servido también su experiencia trabajando el hierro. No obstante, reconoce que, con las instalaciones actuales, resultaría complejo llevarlo a cabo por el uso de tuberías de plástico y el desconocimiento de algunos fontaneros: "Ya no trabajan el cobre", sentencia.
Su sistema al detalle
Aprovechando ese calor, creo un dispositivo con tuberías por las que circula el agua. El mismo, en forma de onda, lo coloca en las chimeneas y lo conecta a la instalación de su vivienda. Con ello, consigue que el fuego de la leña caliente el agua hasta a 60º de temperatura. Sumado a ello, también cuenta con sistemas de medición de la presión para garantizar la seguridad en todo su inmueble.
Ahora mismo, la caldera es un elemento decorativo más de su hogar: "La conservo, pero solo como repuesto", matiza este español nacionalizado francés que llegó al país galo a los 9 años.
La muestra con orgullo, tal y como recoge el diario Sud Ouste. Con su sistema puede disfrutar de calor de hogar mientras contempla su chimenea arder. Habitaciones de hasta 30 metros cuadrados de su casa se mantienen a unas temperaturas agradables, una proeza que hace que se pregunte cómo no la han copiado: "Ofrecí compartir mi descubrimiento, pero la gente se mostró recelosa, incluso reticente", subraya.
Por el momento, tiene la duda de si su sistema se habría comercializado bien, pero lo que si está seguro es que los conocimientos y la experiencia han sido claves para haberlo llevado a cabo. Y es que en un momento se planteó acabar con su chimenea e instalar una estufa de pellets. Finalmente, el ingenio se impuso.