El ganador de una maratón acaba expulsado por error justo antes de la línea de meta; sanción de un año para el árbitro
La insólita escena se ha producido en China.

Llegar a la línea de meta de una maratón es todo un logro sin importar la marca o la posición. Pero completar los 42.195 metros de esa carrera en primera posición es un privilegio reservado únicamente a los grandes talentos del atletismo.
Sin embargo, el atleta chino Sheng Xue Li no ha podido disfrutar como se merecía de haber alcanzado la gloria en la Maratón del Lago Wanzhou, en Chongqing (China), este domingo 15 de marzo.
Cuando solo le quedaban unos pocos metros para cruzar la meta y proclamarse como ganador de la carrera, el corredor fue expulsado a la fuerza del recorrido por uno de los árbitros de la competición.
Lo que ocurrió es que ese juez pensó que Sheng Xue Li estaba corriendo la media maratón (que se celebraba de forma simultánea a la carrera de 42 kilómetros). En consecuencia, dirigió al atleta al otro lado de la carretera. Una escena totalmente insólita.
Afortunadamente, la confusión se solventó solo unos segundos más tarde. Y, tras el susto, el corredor chino pudo cortar la cinta y posar ante los fotógrafos como el ganador de la Maratón del Lago Wanzhou. El atleta recorrió los 42.195 metros en un tiempo oficial de 2 horas, 23 minutos y 18 segundos.
En una publicación en sus redes sociales, Sheng Xue Li ha afirmado que "el árbitro casi me arrastra al cruzar la línea de meta. Es la primera vez que participo en una maratón y de repente ocurre un contratiempo así. Me he quedado sin palabras".
La Asociación China de Atletismo sanciona un año al árbitro
Aunque el hecho de que estuviera lloviendo en el momento de la llegada a meta de Sheng Xue Li pudo influir en el hecho de que el juez leyera mal el dorsal y pensara que estaba participando en la media maratón, la Asociación China de Atletismo ha decidido tomar cartas en el asunto.
El ente federativo ha sancionado al árbitro de la maratón con un año de inhabilitación al entender que su error ha tenido un impacto negativo en el desarrollo de la carrera y en la propia imagen de la Asociación China de Atletismo.
