La familia de Michael, muerto en un Cybertruck: "Ardió a 2.760 grados, un fuego tan intenso que sus huesos sufrieron fractura térmica, y el accidente en sí era sobrevivible"
Defiende que no falleció por el choque en sí, sino por la imposibilidad de salir del vehículo.

La noche de agosto de 2024 en Baytown, Texas, se convirtió en una tragedia para la familia de Michael Sheehan. Lo que comenzó como un accidente de tráfico terminó en un incendio tan intenso que el vehículo quedó completamente calcinado. Hoy, sus seres queridos buscan respuestas y justicia, alegando que la muerte de Michael pudo haberse evitado si el vehículo en el que viajaba, un Tesla Cybertruck, hubiera permitido una salida segura.
Según la demanda presentada por su familia, Michael Sheehan no falleció por el choque en sí, sino por la imposibilidad de escapar del vehículo una vez que estallaron las llamas. Los abogados sostienen que las puertas electrónicas de la Cybertruck no respondieron y que las altas temperaturas de la batería fueron mortales. La familia afirma que, de haberse podido abrir la camioneta, Michael podría haber sobrevivido al accidente.
Los hechos ocurrieron una noche de agosto de 2024, cuando el vehículo se salió de la carretera en la zona de Baytown, chocó contra un elemento de cemento y acabó envuelto en llamas. "Ardió a 2.760 grados, un fuego tan intenso que sus huesos sufrieron fractura térmica, y el accidente en sí era sobrevivible", defiende su familia en declaraciones recogidas por The Guardian, quienes aseguran que fallos en el diseño del vehículo convirtieron un accidente en una tragedia.
No es un caso aislado de Cybertruck
La demanda sostiene que las manijas y aperturas electrónicas no respondieron cuando se perdió la energía a causa de que el paquete de baterías entrase en lo que se conoce como ‘thermal runaway’, una reacción en cadena típica de las celdas de iones de litio. Esto habría impedido que Michael pudiera salir del vehículo, dejando al conductor atrapado mientras las llamas consumían la camioneta.
El caso de Michael no es aislado, sino que una investigación del ya mencionado medio británico reconstruye cinco incendios de Cybertruck que ha podido documentar y señala que cuatro acabaron con víctimas mortales. Todo ello desvela un patrón repetido: baterías que se reavivan, ventanas laminadas difíciles de romper, ausencia de tiradores exteriores tradicionales y mecanismos de apertura manual poco intuitivos en una emergencia.
Hasta el momento, Tesla no ha compartido comentarios públicos sobre el caso. En otros juicios similares, la compañía ha defendido que sus vehículos cumplen con los estándares de seguridad federal y ha negado cualquier responsabilidad. Además, la compañía indica en su guía de respuesta para bomberos que en un fuego de este tipo deben aplicarse miles de galones de agua y advierte de que siempre existe riesgo de reencendido.
Aun así, el debate ha llegado al plano regulatorio, ya que la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) ha comenzado a revisar problemas con las puertas eléctricas de otros modelos de la marca. Mientras tanto, la familia de Michael lucha por acceder a los registros del vehículo, documentos que podrían aportar información clave sobre lo que realmente ocurrió en los últimos minutos de su vida.
