La guía definitiva para sobrevivir a la resaca: 6 pasos para un 1 de enero sin dolor de cabeza
Empezamos el año y esperamos hacerlo sin resaca. Desde 'El HuffPost', os damos algunos consejos.

Empezamos el año nuevo con propósitos, buenos deseos y con la intención de hacerlo sin resaca. No siempre se consigue, pero desde El HuffPost queremos echarte una mano con una pequeña guía de supervivencia para el primer día del nuevo año (o para cualquier mañana en la que el cuerpo te pase factura por la noche anterior).
El mejor brindis es con agua
El primer consejo es sencillo: hidrátate. Sí, incluso aunque hoy el agua tenga un ligero sabor a arrepentimiento. El alcohol deshidrata y ahí está gran parte del problema, así que beber agua es clave para recuperar líquidos. De hecho, hidratarnos antes de beber también puede servirnos, pues según el nutricionista Pablo Ojeda, "alternar agua con el alcohol durante la comida o la cena puede ayudarnos a que la resaca sea menor".
También puedes optar por bebidas con electrolitos, como sodio, potasio o magnesio, que ayudan a reequilibrar lo que el cuerpo perdió entre copas y chupitos. Y, al contrario de lo que se suele pensar, el café no cuenta como hidratación (aunque creas que sin él no eres persona).
Descansar es de guapas
Segundo paso: descansa. Tu cuerpo acaba de vivir una pequeña guerra interna y necesita tiempo para recomponerse. Durante el descanso, el organismo procesa y elimina las toxinas del alcohol, así que echarse una siesta larga no solo está permitido, sino recomendado. Si puedes, baja las persianas, silencia el móvil y deja para mañana cualquier intento de ser productivo.
Evita beber con el estómago vacío
Tercer consejo, no bebas nunca con el estómago vacío. Comer antes (y durante) ayuda a que el alcohol se absorba más lentamente y a mantener estables los niveles de azúcar en sangre. Así lo resume la nutricionista Beatriz Larrea, quien señaló para Vogue que "es mejor prevenir que lamentar" y subraya que "nunca bebas alcohol con el estómago vacío. ¡Nunca!". En cuarto lugar, come algo cuando el cuerpo lo pida. Sopas, caldos, fruta o alimentos fáciles de digerir suelen sentar mejor que la comida rápida.
El deporte puede esperar
Otro clásico que conviene recordar: muévete con moderación. Un paseo corto puede ayudar a despejar la cabeza y mejorar la circulación, pero este no es el día para batir récords deportivos. Escucha a tu cuerpo; si pide sofá, dale sofá.
No vuelvas a beber
Y por último, aunque no menos importante: no vuelvas a beber. Evitar el alcohol es clave para que el cuerpo se recupere bien y para empezar el año con algo más que buenas intenciones. El nutricionista Jose Luis Flores de la Cerda, miembro de la plataforma Doctoralia, insitió en que "más que combatir la resaca, lo suyo es no consumir bebidas alcohólicas o, si lo hacemos, que sean las menos posibles", como explicó a El Mundo. "Todo el alcohol sienta igual de mal", agregó.
Porque sí, el año acaba de empezar. Y hacerlo sin resaca —o al menos con una más llevadera— ya es un primer paso hacia un mejor año.
