Los chinos están tomando un camino diferente: están preparando baterías de aire que prometen 1.600 km de autonomía
Una propuesta que cambiará por completo el panorama actual.
Los chinos se están pasando el juego del transporte eléctrico. Según informa Car and Driver, un elemento clave en el sector automovilístico es la tecnología de las baterías. Desde pilas de tofu hasta baterías de cemento, los experimentos continúan, especialmente en China, dónde llama la atención una última propuesta.
En el reciente foro Powering the Nation 2026, recogido en el medio de comunicación, Wu Kai, científico jefe de CATL y miembro de la Academia China de Ingeniería, presentó la nueva tecnología en la que se está centrando la empresa: baterías de litio-aire.
Una tecnología emergente
Las baterías de litio-aire son una tecnología emergente de almacenamiento de energía y, a diferencia de las baterías tradicionales de iones de litio, que dependen de compuestos de metales pesados como el níquel, cobalto y manganeso para "acomodar" los iones de litio, utilizan metal de litio en el ánodo y oxígeno atmosférico en el cátodo para generar electricidad, tal como reza la publicación.
Entre los beneficios más destacables, este diseño reduce "significamente" el peso y la complejidad. Por este motivo, se han ganado el apodo de "baterías transpirables".
Pero estos también se pueden apreciar en el sector automovilístico puesto que, la densidad energética teórica de la tecnología de litio-aire es asombrosa, alcanzando hasta 12.000 Wh/kg, una cifra comparable a la de la gasolina (unos 13.000 Wh/kg).
Además, según se recoge en la publicación, los prototipos de laboratorio actuales han alcanzado más de 1.200 Wh/kg, un rendimiento cuatro veces superior a los 250-270 Wh/kg de las baterías convencionales de iones de litio y significativamente superior a los 500 Wh/kg esperados de las baterías de tipo sólido.
1.600 kilómetros de autonomía
Los resultados son excelentes. Si finalmente la batería llegase al mercado podría ofrecer hasta 1.600 kilómetros de autonomía. A día de hoy, un automóvil eléctrico como un Tesla tienen una autonomía de unos 400-600 kilómetros.
Con esta revelación, se estima que a corto plazo las empresas se apoyen en tecnologías ya existentes para satisfacer las necesidades del mercado, a medio plazo actualizará sus productos con baterías de tipo sólido y, a largo plazo, podría llegar la transición a baterías de litio-aire.