Marruecos se convierte en la puerta trasera de China para inundar Europa de coches eléctricos, y la industria española está en primera línea
La UE ha impuesto aranceles de hasta el 45% a los vehículos eléctricos chinos con el objetivo de que no distorsionen el mercado europeo.

Desde el año 2000, Marruecos y la Unión Europea tienen un acuerdo bilateral de libre comercio en virtud del cual la exportación de la mayoría de productos industriales está exenta de aranceles.
Sin embargo, China está tratando de sacar tajada de ese acuerdo realizando inversiones milmillonarias en el país norteafricano para llevar allí una parte importante de su producción de coches eléctricos.
Desde Europa sospechan que uno de los principales objetivos de esos movimientos es intentar beneficiarse del acuerdo de libre comercio entre Marruecos y la UE y así poder vender sus productos en Europa sin tener que pagar aranceles por ello.
En ese sentido, cabe recordar que la UE ha impuesto aranceles de hasta el 45% a los vehículos eléctricos chinos con el objetivo de que esos coches (producidos por una industria que recibe grandes subvenciones en su país) no distorsionen el mercado europeo.
Sin embargo, la deslocalización de las fábricas chinas de vehículos y componentes (más allá de reducir el exceso de capacidad industrial existente en China) podría hacer que los coches eléctricos chinos que se producen en Marruecos eviten tener que hacer frente a esos aranceles fijados por Bruselas.
Maroš Šefčovič: "Es un problema muy, muy grave para la economía europea"
Los principales dirigentes de la Unión Europea temen que de esta forma Marruecos pueda acabar convirtiéndose en la puerta trasera de China para inundar Europa de coches eléctricos.
En declaraciones al Financial Times, el comisario de Comercio de la Unión Europea, Maroš Šefčovič, ha señalado que el incremento de la inversión en Marruecos de productores de vehículos eléctricos chinos es una clara señal de los esfuerzos que está llevando a cabo el gigante asiático para hacer frente al exceso de capacidad industrial a través del "transbordo" de exportaciones a través de otros socios comerciales hacia Europa. "Se está convirtiendo en un problema muy, muy grave para la economía europea", ha alertado Šefčovič.
