Vende patatas fritas desde hace 7 años en una piscina y se niega a subir más el precio: "En algún momento esto se acaba. También con los clientes: entonces ya no viene nadie"
El comerciante se refiere a la actualidad de su comercio vendiendo este tipo de aperitivos en Colonia, Alemania.

Con la llegada del verano, los habitantes de Colonia acuden a las piscinas municipales a disfrutar del sol y el buen clima en familia. Los alemanes suelen acompañar este plan con diversos aperitivos, entre los que se destaca las patatas fritas.
Muchos bañistas se han visto sorprendidos al darse cuenta de que una bolsa grande de dicho producto cuesta más que la propia entrada a la piscina. Esta situación ha provocado que los usuarios expresen su descontento por medio de las plataformas digitales.
Las redes sociales, en especial las reseñas de Google sobre las piscinas de la ciudad, están plagadas de críticas por precios que alcanzan hasta los siete euros. Así lo expone el diario teutón, Focus, a través de uno de sus más recientes artículos.
El caso de Dirk Pütz
Los dueños de los restaurantes explican que el incremento es resultado del aumento de costos por parte de los proveedores. Dirk Pütz, quien lleva al frente del bar de aperitivos en Lentpark hace 7 años, señala que los más afectados por dicha circunstancia son los comerciantes. “Somos nosotros los que sufrimos, día tras día”, sostiene.
En este sentido, manifiesta su descontento por la manera en que los proveedores han manejado sus ajustes de importes. Los suministradores modifican sus valores sin previo aviso; el tendero se da cuenta de ello tras revisar las facturas. “Me parece indignante”, apunta.
Aunque los precios de los alimentos siguen al alza, Pütz, desde hace 2 años, no ha modificado las tarifas de su local. El vendedor subraya que, si el incremento continúa, el negocio resultará totalmente estancado. “Siendo sincero, esto tiene que acabar en algún momento. Y eso también se aplica a los clientes; entonces ya no habrá más”, detalla.
Para terminar, recalca que sus productos son de alta calidad. “Solo usamos patatas fritas frescas, nada de congeladas, buena mayonesa y kétchup. Incluso oí el otro día que hay gente que viene a la piscina exterior específicamente por mis patatas fritas", concluye.
