Mide 23 metros y produce 45 veces más que el campo: así es la granja vertical más alta del mundo, donde la lechuga crece hasta el cielo
Esta maravilla de la tecnología agropónica ya funciona en Singapur: IA, robótica y hasta 2.000 toneladas al año. Así es Greenphyto.

Una granja vertical de más de 23 metros de altura (como un edificio de varias plantas) acaba de estrenarse en Jurong West (Singapur) con una promesa muy concreta: producir hasta 2.000 toneladas anuales de verduras de hoja cuando esté a plena capacidad.
Sus impulsores aseguran que rinde unas 45 veces más que la agricultura tradicional. Y, según varios medios, se trata de la granja vertical interior más alta del mundo.
La instalación se llama Greenphyto y detrás está Susan Chong, una empresaria que venía de otro mundo: el del packaging sostenible. La idea, cuenta ella, empezó casi por accidente: un huerto hidropónico comunitario en Taman Jurong que buscaba donar verduras… y que terminó escalando a un sistema industrial.
De un huerto vecinal a una “fábrica” de verduras
El origen tiene nombre propio: Greenpac, la empresa de envases ecológicos de Chong. Hacia 2011, involucraron a mayores y estudiantes para cultivar con hidroponía (plantas sin tierra, alimentadas con agua y nutrientes).
En ese contexto, Chong recuerda una conversación con Tharman Shanmugaratnam (hoy presidente de Singapur), que le lanzó una idea: en vez de donar verduras, donar el sistema. Ahí germinó Greenphyto, registrada en 2014.
Lo clave es el enfoque: tratar el cultivo como un proceso de fabricación avanzada. Control de luz, nutrientes y clima para lograr consistencia y previsión. La empresa asegura haber acumulado 69 patentes en 34 países, y su granja se apoya en automatización y software para organizar la producción a demanda y reducir desperdicio.
¿Qué hace diferente a esta granja vertical?
La foto (y el titular) llaman la atención por la altura, pero el detalle está en el “cómo”:
- Automatización casi total: desde la siembra y el movimiento interno de cultivos hasta el control ambiental. Según las crónicas, la cosecha es de las pocas fases que aún necesita mano de obra para cuidar el envasado.
- IA y planificación: la granja usa inteligencia artificial y sistemas de monitorización para anticipar la producción y evitar los picos y valles típicos del clima o la estacionalidad.
- Energía como gran batalla: la electricidad es un coste grande en interior. Greenphyto afirma que optimiza consumo con tecnología y sistemas de iluminación (LED) más eficientes.
En tamaño y números, también impresiona: se habla de un edificio de cinco plantas, 2 hectáreas y una inversión de 80 millones de dólares singapurenses (casi 53.600 millones de euros).
Lechugas made in Singapore ya a la venta
Aunque la inauguración oficial fue el 7 de enero de 2026, sus verduras se comercializan desde principios de 2025 bajo la marca Hydrogreens, con presencia en 95 tiendas (incluyendo cadenas como FairPrice y Sheng Siong, según las informaciones publicadas).
Los precios que se han divulgado dan pistas sobre el posicionamiento: por ejemplo, un pack de 200 gramos de kailan a 3,95 dólares singapurenses y uno de 100 gramos de lechuga (tipo Mambo Lettuce) a 3,20 dólares.
La producción actual, eso sí, estaría muy por debajo del objetivo final: alrededor de 200 toneladas en el momento de la apertura, según la prensa local.
El contexto: por qué importa (y por qué no está garantizado)
Singapur es un país muy dependiente de la importación de alimentos, y estas granjas encajan en el discurso de resiliencia alimentaria. Pero la industria también viene de golpes: cierres y dificultades financieras en proyectos de agricultura vertical, en Singapur y fuera.
Justamente por eso, Greenphyto insiste en que la escala y la automatización son la vía para que el modelo sea rentable.
La propia Chong plantea su siguiente fase más allá de producir: licenciar su sistema y software en otros mercados. Las informaciones recientes la sitúan ya mirando fuera, con presencia en países como Países Bajos y planes de expansión regional.