Montaigne, filósofo francés: "Mi vida ha estado llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca sucedieron", la reflexión de hace más de 400 años que hoy relacionan con la ansiedad
Sociedad
Sociedad

Montaigne, filósofo francés: "Mi vida ha estado llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca sucedieron", la reflexión de hace más de 400 años que hoy relacionan con la ansiedad

Está considerado uno de los pensadores más importantes del Renacimiento, cuya obra Ensayos y sus ideas sirven igual para la actualidad. 

Estatua de bronce de Michel de Montaigne, obra del escultor Paul Landowski.Getty Images

Es la base del pesimismo y de ponerse en lo peor. Pensar una y otra vez en todo lo malo que podría ocurrir es una experiencia común para muchas personas. Un problema en el trabajo, una llamada inesperada, una prueba médica o una decisión importante pueden desencadenar una cadena de preocupaciones que, en la mayoría de los casos, nunca llegan a hacerse realidad

Mucho antes de que la psicología empezara a estudiar este fenómeno, el filósofo francés Michel de Montaigne dejó una frase que sigue invitando a reflexionar más de cuatro siglos después. "Mi vida ha estado llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca sucedieron", dijo sabiamente. 

Aunque la autenticidad literal de esta cita ha sido discutida por algunos historiadores —no aparece de forma textual en sus Ensayos—, la idea refleja fielmente el pensamiento de Montaigne sobre la tendencia humana a sufrir por acontecimientos imaginados antes de que ocurran.

Una preocupación muy antigua

El mensaje atribuido a Montaigne gira en torno a una idea sencilla: las personas solemos gastar una enorme cantidad de energía imaginando futuros negativos que nunca llegan a producirse.

El filósofo renacentista observó que el miedo no siempre nace de los hechos, sino de las expectativas que construimos alrededor de ellos. En otras palabras, sufrimos muchas veces dos veces: primero por lo que imaginamos y, solo en ocasiones, por lo que realmente termina ocurriendo.

Para Montaigne, esa tendencia impedía disfrutar del presente y aumentaba innecesariamente el sufrimiento.

Lo que dice la psicología actual

La psicología contemporánea estudia un fenómeno muy parecido, conocido como ansiedad anticipatoria.

Se trata de la preocupación persistente por acontecimientos futuros que todavía no han ocurrido. Esa anticipación puede provocar síntomas físicos y emocionales incluso cuando el peligro nunca llega a materializarse.

Los especialistas explican que el cerebro humano está diseñado para anticipar amenazas como mecanismo de supervivencia. Sin embargo, cuando esa capacidad funciona de manera excesiva, puede favorecer un estado continuo de preocupación.

Las terapias cognitivo-conductuales trabajan precisamente sobre este tipo de pensamientos, ayudando a distinguir entre posibilidades reales y escenarios imaginados que no cuentan con evidencias suficientes.

Por qué esta reflexión sigue teniendo sentido

En una sociedad marcada por la inmediatez y la sobreinformación, resulta fácil imaginar constantemente los peores escenarios.

Las noticias permanentes, las redes sociales o la incertidumbre económica pueden alimentar la sensación de que siempre hay un nuevo motivo para preocuparse.

La reflexión atribuida a Montaigne recuerda que muchas de esas preocupaciones nunca llegan a convertirse en realidad.

No invita a ignorar los riesgos ni a dejar de planificar, sino a evitar que el miedo a lo que podría pasar termine ocupando más espacio que lo que realmente está ocurriendo.

Una enseñanza vigente más de cuatro siglos después

El éxito duradero del pensamiento de Montaigne reside en su capacidad para describir comportamientos humanos que apenas han cambiado con el paso del tiempo.

Aunque vivió en el siglo XVI, muchas de sus reflexiones siguen encontrando eco en investigaciones actuales sobre bienestar emocional, gestión del estrés y toma de decisiones, como pasa con filósofos aún más antiguos, como los griegos

Quizá por eso la frase que se le atribuye continúa compartiéndose generación tras generación: porque recuerda que una parte importante de nuestro sufrimiento no proviene de los hechos, sino de los escenarios que construimos en nuestra imaginación.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

Más de Sociedad

Comentar:
comentar / ver comentarios