Multan con 1.500 euros en un pueblo de Lleida por usar plazas para discapacitados empleando tarjetas falsas o de fallecidos
“Se trata de una cuestión de civismo y solidaridad”, asegura el alcalde.
Las plazas de aparcamiento reservadas para personas con movilidad reducida son un recurso imprescindible para garantizar su autonomía y facilitar el acceso a servicios básicos, comercios y equipamientos públicos. Estos espacios, pensados para dar respuesta a necesidades reales, deben usarse de forma responsable y solidaria, ya que cualquier uso indebido supone una discriminación directa hacia quienes dependen de ellos en su día a día.
Por ello, el Ayuntamiento de Les Borges Blanques, un municipio de Lleida, ha iniciado una campaña sancionadora contra el uso indebido de las tarjetas de estacionamiento para personas con movilidad reducida. Las sanciones pueden oscilar entre los 300 y los 6.000 euros, aunque en la capital de Les Garrigues el máximo fijado es de 1.500 euros tras detectarse un incremento de tarjetas falsificadas, manipuladas o pertenecientes a personas fallecidas.
Concretamente, los agentes municipales y la Policía Local han constatado varios tipos de irregularidades: fotografías o fotocopias en lugar del original, tarjetas ya vencidas, distintivos reproducidos o alterados y, en algunos casos, documentos de vecinos que han fallecido que están siendo utilizados por terceros. También se han registrado situaciones en las que la tarjeta aparece en el vehículo pese a no acompañar la persona titular.
Un comportamiento incívico
El alcalde, Josep Ramon Farran, ha enfatizado que la tarjeta es de uso estrictamente personal e intransferible: sólo puede emplearse cuando el transporte lleva a la persona beneficiaria, ya sea como conductora o como acompañante, y siempre debe exhibirse la versión original colocada de forma visible en el frontal del vehículo. “Se trata de una cuestión de civismo y solidaridad”, asegura el edil en declaraciones recogidas por Segre.
Farran ha defendido la actuación del consistorio ante lo que considera comportamientos claramente insolidarios que perjudican directamente a quienes realmente necesitan estas plazas para desarrollar su vida cotidiana con normalidad. “Hemos empezado al sancionar, ya que hemos constatado algunos comportamientos totalmente incívicos con muy pocos reparos a la hora de saltarse la normativa. Esto nos ha llevado a actuar con contundencia”, explica.
A nivel normativo, el uso fraudulento de la tarjeta de estacionamiento está tipificado en el Código de Accesibilidad de Catalunya y en la Ley de Accesibilidad (Ley 13/2014), que prevén sanciones económicas y otras medidas administrativas. Además, la normativa recoge la posibilidad de retirar la tarjeta y suspender sus efectos durante un periodo, habitualmente entre 12 y 24 meses, en casos de reincidencia o falsificación.
El Ayuntamiento recuerda a la ciudadanía que las plazas reservadas para personas con discapacidad son un recurso escaso y esencial: su uso fraudulento no sólo impide el acceso a quien lo necesita, sino que también supone una falta de solidaridad hacia el resto de conductores. Para solicitar, renovar o resolver dudas sobre la tarjeta de estacionamiento, el consistorio y la Policía Local ofrecen información y tramitación a los interesados.