Multan con 2.000 euros a una clínica dental por grabar a los pacientes mientras se les realizan las extracciones
La cámara, que captaba tanto imagen como sonido, se encontraba en la consulta.
La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha multado con 2.000 euros a una clínica dental por haber grabado a los pacientes, tanto con imagen como con sonido, mientras se les realizaban las extracciones.
Tal y como informa La Verdad, la AEPD ha decidido sancionar al establecimiento debido a la instalación de una cámara de videovigilancia en la consulta que no cumplía con la legalidad.
El caso se destapó a raíz de la denuncia de una trabajadora de la propia clínica dental que había sido despedida de forma improcedente. La exempleada informó a la AEPD de "la captación y uso que se hace de imágenes por cámaras de videovigilancia instaladas en dicha clínica".
En la resolución de la Agencia Española de Protección de Datos, a la que ha tenido acceso el mencionado medio de comunicación, se señala que la cámara de videovigilancia instalada en la consulta "incluiría la grabación de imágenes durante el tratamiento de los pacientes en el quirófano".
En ese sentido, desde la AEPD entienden que "por su propia naturaleza, se trata de una ubicación en la que los afectados por el tratamiento pueden permanecer largo tiempo, y en una situación en la que pueden verse afectados otros derechos y libertados, tales como su intimidad".
Incumplimiento del principio de minimización
En concreto, la Agencia Española de Protección de Datos ha subrayado que esa cámara ubicada en la consulta de la clínica dental incumple el principio de minimización, el cual obliga a "realizar un tratamiento de datos personales adecuado, pertinente y limitado a lo necesario en relación con los fines para los que son tratados".
En consecuencia, la AEPD ha multado a la clínica dental con 2.000 euros, aunque finalmente la compañía únicamente ha pagado 1.200 euros tras hacer uso de las reducciones por reconocimiento de responsabilidad y pago voluntario.
Más allá de la sanción económica, la Agencia Española de Protección de Datos ha obligado a la clínica dental a cambiar la posición de la cámara para que deje de captar la imagen y el sonido de la consulta. Si no es viable realizar esa modificación, el negocio tendrá que desinstalar la cámara de videovigilancia.