Los rescatadores coinciden: los jóvenes que suben a los Alpes tras ver vídeos en TikTok no son aventureros, están descalibrados sobre el riesgo real de la montaña
"Se ven envueltos en la oscuridad y les entra el pánico. Entonces lloran a mares y dan la voz de alarma".

La montaña no es un juego. Sin embargo, hay jóvenes que creen que, al haber visto vídeos espectaculares en redes sociales como TikTok, cualquiera puede lanzarse sin preparación previa a hacer alpinismo en montañas de varios miles de metros de altitud.
Y quienes sufren las consecuencias de esa actitud irresponsable, más allá de ellos mismos, son los rescatadores, quienes han lanzado un mensaje de alerta ante el incremento de 'pseudoalpinistas' que están llegando a las montañas.
En declaraciones al medio de comunicación austriaco Kronen Zeitung, Robin Lutnig, jefe del servicio de rescate de montaña de Ehrwald (Austria), ha alertado de que los jóvenes "han descubierto las rutas a través de las redes sociales y ven las montañas como un parque de atracciones".
El experto ha precisado que a ese tipo de perfil le llama especialmente la atención poder 'jugar' en el Zugspitze (2.962 metros de altitud), montaña perteneciente a los Alpes Calizos del Norte y que es la más alta de Alemania. A la misma se puede acceder a través una popular ruta que parte precisamente desde la localidad austriaca de Ehrwald.
El domingo 3 de mayo, los rescatistas tuvieron que trasladar hasta el valle a tres alpinistas que se habían quedado atascados. Todos ellos ignoraron incluso una prohibición de acceso claramente visible. "Cuanto más extrema parece una ruta, más les gusta", ha asegurado Lutnig.
"Carecen por completo de experiencia y de intuición para la montaña"
Según el jefe del servicio de rescate de montaña de Ehrwald, quienes tratan de subir a los Alpes sin tener en cuenta el riesgo real de la montaña "son en su mayoría menores de 20 años que suelen estar bien equipados y en buena forma física, pero carecen por completo de experiencia y de intuición para la montaña".
Por su parte, Regina Poberschnigg, adjunta de Lutnig, ha explicado que "estos jóvenes suelen pasar horas caminando por la nieve sin pensar en que también tienen que volver o en que deben coger el último descenso del teleférico del Zugspitze. Para ellos, no hay vuelta atrás".
"Al final, se quedan sin fuerzas para volver, se ven envueltos en la oscuridad y les entra el pánico. Entonces lloran a mares y dan la voz de alarma", ha destacado la rescatadora de montaña.
