Sara Carbonero recibe el alta médica tras 11 días de ingreso en Lanzarote, donde acudió para despedir el año
La periodista está recuperada y vuelve a Madrid tras una operación inesperada durante su estancia en tierras canarias por sus vacaciones navideñas.

Sara Carbonero ha salido del Hospital José Molina Orosa en La Graciosa (Lanzarote), tras una operación de urgencia el día 2 de enero y 11 días ingresada, de los cuales seis los pasó en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Según ha adelantado la revista Hola, el equipo médico considera que está "totalmente restablecida" y puede regresar a su residencia en Madrid para continuar la recuperación en casa.
El ingreso se produjo el 2 de enero, después de que Carbonero sufriera un dolor abdominal agudo durante unos días de descanso en Lanzarote. La intervención fue inmediata y, tras la cirugía, permaneció varios días en la UCI, lo que disparó la preocupación mediática y entre sus seguidores.
Evolución favorable y sin relación con su enfermedad de 2019
Uno de los puntos que más inquietud generó fue una posible relación del episodio con el cáncer de ovario que la periodista superó en 2019. Desde su entorno fueron claros y así frenar especulaciones: no había vínculo alguno con aquella enfermedad y la evolución estaba siendo favorable. Con el paso de los días, esa versión se fue confirmando.
Carbonero pasó a planta el 8 de enero, tras seis días en la UCI. En un primer momento, se temió que el ingreso pudiera alargarse o que fuese necesario un traslado a la Península, finalmente la recuperación ha sido más rápida de lo previsto. La noticia del alta pone fin a una espera tensa que mantuvo en vilo a su círculo más cercano.
Señales claras de que todo iba bien
Algunas pistas ya apuntaban a que el escenario estaba bajo control. La vuelta a Madrid de su amiga íntima Isabel Jiménez para retomar su trabajo como editora de Informativos Telecinco fue una de ellas. Jiménez había estado junto a Carbonero en Lanzarote desde el primer momento y su regreso se interpretó como una señal de normalidad.
También llamó la atención la reaparición pública de Iker Casillas. El exfutbolista, padre de los dos hijos de la periodista, se dejó ver en redes sociales en una reunión con amigos, compartiendo imágenes publicadas por Paula Echevarría y su pareja, Miguel Torres. El encuentro se celebró con motivo del cumpleaños del empresario Enrique Riquelme, fundador de Cox Energy.
Días después, Casillas atendió brevemente a la prensa y fue tajante: "Está bien. No hay que preocuparse, por suerte". Sus palabras reforzaron la sensación de calma.
Los niños, la rutina y el apoyo familiar
Durante el ingreso, Martín y Lucas, los hijos de la expareja, retomaron con normalidad el colegio tras las vacaciones navideñas. Casillas y la madre de Sara, Goyi Arévalo, se encargaron de su cuidado en la vivienda familiar a las afueras de Madrid. Un detalle que también evidenciaba que la situación, aunque delicada, estaba controlada.
Ahora, con el alta médica, Carbonero podrá reencontrarse con sus hijos y seguir la recuperación en un entorno mucho más tranquilo, lejos del foco hospitalario.
Jota Cabrera, el apoyo constante
Otro pilar fundamental en estos días ha sido su actual pareja, José Luis Cabrera, conocido como Jota. El canario, comercial agrícola, ha estado a su lado durante el ingreso. De hecho, el programa Y ahora Sonsoles difundió imágenes suyas entrando en el hospital, con ropa cómoda y un libro en la mano, dispuesto a pasar horas acompañándola.
La relación entre ambos se consolidó en los últimos años, tras conocerse en 2021 gracias a Isabel Jiménez y reencontrarse en 2024 durante un viaje de Carbonero al archipiélago. Desde entonces, Jota se ha convertido en uno de sus mayores apoyos personales.
