Tiene 81 años, solo toma una pastilla al día y sigue levantando casas con sus manos: "Un artista pinta hasta que se muere"
Un constructor de viviendas en Oregón, Estados Unidos, habla sobre su trayectoria profesional y su buen estado de salud, que le permite seguir ejerciendo su profesión sin mayores limitaciones.

Mientras millones de trabajadores cuentan los días para alcanzar la edad de jubilación, Jim Franck rema en dirección contraria. A sus 81 años, este constructor británico afincado en Oregón (Estados Unidos) sigue levantándose cada día para edificar casas, manejar retroexcavadoras y diseñar chimeneas.
No lo hace por necesidad. Según ha revelado en una entrevista para Business Insider, su fortuna está asegurada desde hace décadas. Lo hace por algo que muchos han olvidado: pura vocación.
Vocación por la construcción
Jim, originario de Londres, llegó a territorio norteamericano a través de las Islas Vírgenes. Allí ayudó a la gente a construir casas y regularizó su situación profesional, obteniendo la tarjeta verde (green card, tarjeta de residente permanente), después que se casara con una estadounidense. En 1980 se mudó a Oregón y hasta la fecha ya suma más de 50 años de experiencia en la industria.
Sin duda alguna la construcción es una completa vocación para Franck, "solo con dos casas, gané unos 700.000 dólares de beneficio. Era una cantidad enorme de dinero en un año, y luego mis ingresos dejaron de importar", declara el hombre británico.
"De todas formas habría seguido construyendo, aunque necesitara el dinero, pero ahora no lo hago por el dinero; Puedo hacerlo como una pasión", complementa el experimentado constructor.
"No creo que pueda dejarlo nunca, aunque tengo mucho dinero para vivir el resto de mi vida, además de una casa de alquiler que me dará dinero. Para mí es como el arte; Un artista sigue pintando hasta morir", enfatiza Jim.
A sus 81 años sigue en plena forma
Su familia y las personas de su alrededor están impresionadas con el hecho de que a su edad Jim siga trabajando. "Mis dos hijos no pueden creer que siga construyendo casas y trabajando duro. Yo también me estoy convirtiendo en una especie de leyenda por aquí; la gente se acerca y pregunta cuántos años tengo y se sorprenden de que siga haciendo estructuras", manifiesta Franck.
"Diseño y construyo especialidades como chimeneas, terrazas y pantallas alrededor de bañeras de hidromasaje. También manejo una retroexcavadora, con la que realmente no tengo ningún problema. Me duele un poco la espalda pero llego a casa, me meto en la bañera y me siento agradecido de haber podido trabajar", sostiene el hombre.
En España la edad mínima exigida para jubilarse es entre 65 y 66 años, tal y como recuerda el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Según un informe publicado por el Instituto Nacional de Seguridad Social, a 1 de diciembre del 2025 en España había 6.646.331 personas con pensión de jubilación.
Por su parte, en EE. UU. la edad mínima para retirarse profesionalmente es de 62 años, aunque con una pensión menor que quienes lo hagan con 66 años y ocho meses, según la Administración del Seguro Social de Estados Unidos.
Solo una pastilla al día
"La única medicación que tomo es una pequeña pastilla para la tensión. Mi sistema respiratorio es excelente y aún puedo caminar kilómetros al día si quiero. Mi esposa también goza de buena salud y pasa sus días en el jardín", expresa el londinense.
"No puedo hacer tanto trabajo físico y estoy intentando dejar de hacer el trabajo pesado. Trabajo con diseñadores, excavadoras y un técnico de hormigón, y superviso su trabajo", concluye Jim.
