"No estamos solos": Albares recuerda el reconocimiento de Palestina para defender la posición del Gobierno con Irán
El ministro de Asuntos Exteriores ha apelado a la coherencia del Ejecutivo en relación con la política internacional con la que siempre ha trabajado para "la paz y la estabilidad mundial".

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha defendido este martes la posición del Gobierno en la rueda de prensa del Consejo de Ministros ante la guerra con Irán iniciada tras los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel el pasado fin de semana. En un contexto en el que varios países europeos han mostrado su respaldo a la Casa Blanca y al presidente estadounidense, Donald Trump, Albares ha reivindicado la apuesta española por la vía diplomática.
"Somos infinitamente más las personas en el mundo que seguimos creyendo en el multilateralismo, en la Carta de las Naciones Unidas y en el derecho internacional. El derecho es mucho más poderoso que la confrontación", ha afirmado el ministro. Albares ha subrayado que cualquier acción militar debe enmarcarse en la legalidad internacional y contar con respaldo multilateral, advirtiendo de los riesgos de una escalada regional en Oriente Medio. "La violencia nunca trae paz".
El titular de Exteriores también ha rechazado la idea de que España quede aislada por mantener una posición distinta a la de otros socios europeos. "Lo de quedarnos solos me resulta familiar. Me recuerda al reconocimiento del Estado de Palestina. Desde luego, no estamos solos. La posición del Gobierno de España representa el sentimiento mayoritario de los españoles y de buena parte de la comunidad internacional", ha señalado. "Me resultan familiares esos momentos en los que nos decían que íbamos solos y luego resultó que éramos los primeros y se nos unieron una mayoría", ha añadido.
La posición del Ejecutivo ante la guerra con Irán se enmarca en una línea sostenida en los diferentes conflictos como Gaza, Venezuela, Ucrania y, sí, ahora Irán: contención, diálogo y desescalada. Albares considera que una confrontación abierta con Teherán tendría consecuencias directas para la estabilidad energética, la seguridad europea y el equilibrio geopolítico global. Por ello, el Gobierno insiste en que la única salida viable pasa por retomar los canales diplomáticos y evitar una espiral de represalias que amplíe el conflicto.
España ha reiterado además su compromiso con el papel de las Naciones Unidas como marco legítimo para la resolución de disputas internacionales y ha pedido a todas las partes que actúen con "máxima responsabilidad". En línea con su defensa del multilateralismo —visible también en su postura sobre Palestina— el Gobierno sostiene que el respeto al derecho internacional humanitario debe ser la base en cualquier escenario de guerra