Tomás, 64 años, vive solo en un pueblo del Pirineo con 480 euros al mes: "Aquí no siento el aislamiento; la soledad te ayuda a reflexionar"
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Tomás, 64 años, vive solo en un pueblo del Pirineo con 480 euros al mes: "Aquí no siento el aislamiento; la soledad te ayuda a reflexionar" 

El hombre detalla cómo un grave accidente le empujó a cambiar de vida radicalmente y destaca la inmensa paz mental que ha encontrado en la montaña.

Tomás Vallavanete, hombre que vive en un pueblo en los Pirineos.

La sociedad es cada vez más consciente de la inmensa importancia que tiene la salud mental. Hoy sabemos que la soledad crónica o no deseada puede convertirse en un grave factor de riesgo para el equilibrio psicológico. Sin embargo, es fundamental aprender a diferenciar entre el aislamiento forzado y la soledad elegida.

Para entender a la perfección este contraste, basta con asomarse a la historia de Tomás Valleste, un hombre que decidió abandonar el ruido de la ciudad para instalarse en un pequeño pueblo del Pirineo catalán.

En una reciente entrevista con el canal de YouTube Monxileros, Valleste repasa los motivos que le llevaron a dar este giro de 180 grados a su vida y subraya los innegables beneficios que ha encontrado en la montaña. Y es que, como suele decirse, la vida te puede cambiar en una fracción de segundo.

Un cambio de vida completamente inesperado

Tomás, que reside desde hace 12 años en Solanell (Lleida), explica cómo su rumbo se torció por completo a raíz de un duro golpe. “Es importante saber por qué vine aquí, porque quedé ciego de un ojo. Entonces, la empresa en la cual trabajaba, en vez de apoyarme, eh, bueno, decidieron que me fuera”, recuerda.

Tras el despido, se marchó a vivir a Girona. Mientras lidiaba con la adaptación a su pérdida de visión, su hermano le planteó un proyecto que sonaba a auténtica locura: reconstruir una vivienda en Solanell, un pueblo de montaña que por aquel entonces se encontraba totalmente abandonado y en ruinas.

En un primer momento, se negó en rotundo. "Le dije: 'Tú estás rematadamente mal de la cabeza, ¿cómo vamos a construir nada aquí?'", confiesa Valleste. Sin embargo, con el paso de las semanas, su percepción fue cambiando hasta el punto de que, apenas tres meses después, decidió liarse la manta a la cabeza e instalarse en el municipio.

A sus 54 años (ahora tiene 64), inició una nueva etapa vital desde cero. Actualmente, se sostiene económicamente gracias al subsidio para mayores de 52 años, que le aporta unos 480 euros al mes, cantidad que complementa con algunos pequeños trabajos puntuales en la zona.

Relación con la soledad en el entorno rural

Sobre su estrecha relación con la soledad durante toda esta década, Tomás lo tiene clarísimo y rompe una lanza a su favor: “Bueno, la soledad es un elemento que te ayuda a reflexionar, a pensar, a desfragmentar el cerebro en la vida propia", comenta.

“Es una soledad querida. Lo malo es cuando una persona está aislada y no es este lugar, porque aquí no siento el aislamiento”, añade. De hecho, el vecino detalla que, a pesar de vivir en un entorno remoto, mantiene un contacto muy frecuente y estrecho con sus amigos y seres queridos.

Para terminar, Valleste destaca la impagable tranquilidad que le transmite su refugio frente al estrés del mundo moderno. "Al final, el sosiego y la paz que tienes en este rincón no los encuentras en ningún otro lugar", concluye feliz con su decisión.

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Nacido en Bogotá, Colombia. Redactor del HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Pontificia Universidad Javeriana y Máster de Marketing Deportivo de la Escuela Universitaria Real Madrid. Ha trabajado en varios medios deportivos como Gol Caracol, Vavel Colombia y La Nueva Tendencia. En el HuffPost escribe sobre distintas temáticas relacionadas con los ámbitos de sociedad, salud e internacional.

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