Un barco perdió 5.000.000 de piezas de Lego en 1997 y el mar aún las devuelve: un pescador acaba de rescatar un botecito amarillo
El pequeño bote pertenece a un lote de 28.700 unidades idénticas.
Lo que para cualquier pescador habría sido un simple trozo de plástico atrapado entre las redes, para Chris Meyers era un hallazgo extraordinario. Este marinero belga de 49 años reconoció al instante un pequeño bote salvavidas amarillo de Lego mientras clasificaba la captura de su barco.
No era un juguete cualquiera, formaba parte de los casi cinco millones de piezas que un carguero perdió en el océano en 1997 y que, casi tres décadas después, el mar sigue devolviendo. Fue uno de los naufragios más curiosos de la historia reciente, convertido con el paso del tiempo en un fenómeno tanto para coleccionistas como para investigadores de la contaminación marina.
Un accidente que llenó el océano de millones de piezas de Lego
Todo comenzó el 13 de febrero de 1997, cuando el buque portacontenedores Tokio Express, que navegaba entre Rotterdam y Nueva York, fue golpeado por una enorme ola frente a la costa oeste de Inglaterra. El impacto provocó que 62 contenedores cayeran al mar. Uno de ellos transportaba cerca de cinco millones de piezas de Lego con temática marítima: pulpos, aletas, dragones marinos y miles de pequeños botes salvavidas amarillos.
Desde entonces, muchas de esas piezas han aparecido en playas del Reino Unido y también en redes de pesca de distintos puntos del Atlántico, convirtiéndose en una especie de cápsula del tiempo arrastrada por las corrientes marinas.
Un pescador que supo reconocer una pieza única
El hallazgo tuvo lugar el pasado 16 de julio, mientras la tripulación del pesquero Z91 Franson faenaba al suroeste de las Islas Sorlingas en busca de lenguados y platijas. Chris Meyers ocupa el último puesto en la cadena de clasificación del pescado, donde revisa todo lo que pasa por la cinta transportadora antes de devolver al mar aquello que no sirve.
"Retiro hasta el último trozo de basura. Y cuando ves una pieza de Lego sabiendo que miles acabaron en el agua, enseguida te llama la atención", explica. El pequeño bote amarillo pertenece a un lote de 28.700 unidades idénticas que viajaban en el contenedor perdido. No es la primera vez que Meyers encuentra una de estas piezas: asegura que ya ha recuperado tres embarcaciones de este tipo.
Su colección incluye otro descubrimiento especialmente llamativo. Hace apenas un mes encontró una pequeña puerta de jardín negra de Lego, una pieza mucho más rara. Según los registros del proyecto Lego Lost at Sea, dedicado a documentar los objetos procedentes del Tokio Express, se trata de la primera puerta de este modelo recuperada desde el naufragio. En aquel contenedor viajaban 48.200 unidades y ninguna había aparecido hasta ahora.