Un caco irá a la cárcel tras robarle el bolso a una mujer en Londres sin saber que en su interior había joyas valoradas en 2,5 millones de euros
El ladrón actuó de forma oportunista en un pub del centro de Londres y acabó llevándose un exclusivo huevo Fabergé con diamantes y esmeraldas que sigue desaparecido.

Un robo rápido, casi improvisado, que acabó convirtiéndose en uno de los golpes más insólitos de los últimos meses en Londres.
Un hombre ha sido condenado a más de dos años de prisión tras robar el bolso de una mujer en un pub del centro de la ciudad sin saber que en su interior había auténticas piezas de lujo valoradas en hasta 2,5 millones de euros.
El ladrón, identificado como Enzo Conticello, de 29 años, actuó de forma "oportunista" la noche del 7 de noviembre de 2024 en el conocido pub Dog and Duck, en el barrio del Soho. La víctima, Rosie Dawson, tenía el bolso apoyado entre las piernas mientras estaba en la calle cuando el hombre aprovechó un descuido para llevárselo.
Un botín que no sabía lo que valía
Lo que Conticello no sabía es que ese bolso escondía mucho más que objetos personales.
En su interior había un exclusivo set de la firma Fabergé, conocido mundialmente por sus piezas elaboradas con metales y piedras preciosas. Entre los objetos robados destacaba un huevo Fabergé incrustado con diamantes, acompañado de un reloj de lujo.
Solo existen siete sets similares en todo el mundo.
El huevo, elaborado en oro amarillo de 18 quilates, contiene 104 diamantes y una esmeralda sin tallar procedente de Zambia, mientras que el reloj, inspirado en una de las "Siete Maravillas de Irlanda", está fabricado en oro rosa y alcanza los 22 quilates.
El valor total del conjunto se estima en hasta 2,2 millones de libras, unos 2,5 millones de euros.
Todo quedó grabado
Las cámaras de seguridad captaron toda la secuencia.
Primero, el ladrón dentro del pub intentando sustraer otro bolso sin éxito. Después, ya en el exterior, el momento en el que detecta a su víctima y se hace con el bolso en cuestión de segundos.
Según se expuso en el juicio, Conticello buscaba "dinero fácil". Poco después del robo intentó utilizar las tarjetas bancarias en una tienda cercana, lo que permitió a la policía vincularle rápidamente con el delito.
El bolso, que también contenía un ordenador portátil y documentación personal, nunca ha sido recuperado.
De un descuido a la cárcel
El caso llegó al tribunal de Southwark, donde Conticello se declaró culpable de varios delitos, entre ellos robo y fraude.
Su defensa alegó que el acusado, que había trabajado como chef antes de perder su empleo durante la pandemia, había caído en la adicción a la cocaína y actuó impulsivamente. También aseguró que no era consciente del valor real de lo que había robado.
"No sabía si aquello tenía un valor elevado o no", explicó su abogada durante el juicio.
Sin embargo, la jueza fue clara en su valoración. Calificó el robo como un acto oportunista que provocó "estrés y pánico" en la víctima, especialmente al tratarse de objetos de gran valor pertenecientes a la empresa para la que trabajaba.
La sentencia: dos años y tres meses de prisión.
Un misterio sin resolver
A pesar de la condena, hay una parte clave de la historia que sigue sin resolverse. Ni el huevo Fabergé ni el reloj han sido recuperados.
La policía mantiene abierta la investigación y ha pedido colaboración ciudadana para tratar de localizar las piezas, que podrían haber sido vendidas o intercambiadas en el mercado ilegal.
Mientras tanto, el caso deja una imagen difícil de olvidar: un robo aparentemente menor que escondía uno de los botines más exclusivos que se recuerdan… y un ladrón que nunca llegó a saber lo que realmente tenía entre manos.
