Una turista pagó 10.000 euros para alojarse en un Airbnb: ahora el dueño del piso le ha devuelto el dinero porque no avisó que estaba de obras
El propietario ha salido a defenderse.

Un lio de primera por culpa de un andamio. Un francés decidió alquilar un alojamiento de lujo al pie de las costas de Normandía el 15 de julio de 2025. Todo ello a través de la aplicación de Airbnb. Cuatro noches por 10.010 euros. El 16 de julio, su abogado envió una carta al propietario del apartamento para pedir la rescinsión del contrato debido a la presencia de andamios que le impedian disfrutar de las vistas al mar con total normalidad.
"Ella sostiene que, en el caso de un alquiler vacacional, la ausencia de trabajo era una condición determinante para su consentimiento. Señala, además, que el andamio obstruía la entrada de luz en varias habitaciones del apartamento y que era una fuente de inseguridad", se asegura en el auto del tribunal judicial de Lisieux el 30 de abril de 2026, consultado por Le Figaro.
Pero el propietario no ha tardado en responder a la demanda. Él alega que el andamio solo se colocó a nivel de la fachada trasera del edificio y no interrumpió el disfrute de la vivienda ni la vista al mar.
El fallo del tribunal francés
El tribunal judicial de Lisieux no opina igual. Los magistrados condideran que el gran andiamaje supone una gran perdida de luminosidad y visualización.
"En ausencia de justificación para medidas de seguridad especiales, este equipo que falicita la escalada probablemente fomentaría allanamientos. Además, es evidente por dos comentarios publicados en la web de Airbnb en agosto de 2025, no se refieren a que la obra estaba activa, lo que era fuente de molestias, en particular de ruido", publica el auto.
De esta forma, según el tribunal, el propietario debió haber informado a la inquilina de esta circunstancia particular, especialmente porque mantuvo el precio original: "Una actitud que sugiere que el servivio, y en particular las condiciones de disfrute, no cambiarían nada".
A raíz de la investigación, el Tribunal pudo comprobar que el inquilino había alquilado el alojamiento en verano de 2024, por algo más que 14.000 euros por 58 noches. En verano de 2025, con andamios en la fachada, lo alquiló por 10.010 por 40 noches.
Finalmente, los magistrados fallaron a favor de la inquilina, cancelaron el contrato de arrendamiento y ordenó al propietario el reembolso de la suma de 10.010 euros más 500 por daños moral.
