Vetan a un profesor ciego en una excursión escolar por no poder vigilar: "Si puede dar clase, ¿por qué no puede viajar?"
"Mi historia debería ser un símbolo de la discriminación que sufren las personas con discapacidad", ha lamentado el docente.

Gran polémica en el Instituto Russell Newton de Scandicci, de Florencia (Italia), tras vetar que un profesor ciego acompañe a su alumnos durante una excursión escolar. En concreto, uno de los cursos ha sido elegido para participar en unas prácticas de idiomas en Dublín (Irlanda) durante las que los alumnos se alojarán con familias locales.
La salida escolar, que tendrá lugar del 25 de febrero al 3 de marzo, se llevará a cabo sin el profesor de inglés, Jacopo Lilli, quien precisamente sería la figura docente más importante para aprovechar al máximo la experiencia en la capital irlandesa.
Tal y como recoge el medio de comunicación italiano Corriere Fiorentino, los propios alumnos y los padres han expresado al instituto que se debe incluir a Jacopo Lilli entre los profesores acompañantes. La pregunta que se hacen es por qué no puede viajar si puede dar clase.
Sin embargo, desde la dirección del centro educativo se niegan a que Jacopo Lilli sea uno de los profesores que asistan al viaje debido a que entienden que, al ser invidente, no puede supervisar a los alumnos.
En ese sentido, el profesor de inglés ha expresado que "tengo 40 años y no creo haber hecho una petición superficial. He forjado una relación de confianza con los alumnos y sus familias. Sé a quién llevaría conmigo y creo que soy perfectamente capaz de gestionar esta clase específica, sobre todo en un contexto donde los niños se alojan con familias".
La versión de la directora del instituto
Según ha contado Lilli al citado medio italiano, la directora del instituto le ha manifestado que "en su opinión, al ser ciego, no podría supervisar a estudiantes en el extranjero, donde la proporción requerida es de un profesor por cada quince alumnos".
En concreto, la directora del centro educativo, Anna Maria Abbado, ha afirmado que "durante las excursiones, los profesores deben firmar un descargo de responsabilidad de conformidad con los códigos civil y penal. Si algo sucediera, en caso de disputa, todos se volverían contra el profesor y la escuela. Sería una responsabilidad excesiva".
"En el caso de un viaje de siete días al extranjero, las regulaciones y la prudencia administrativa exigen una evaluación más detallada de las condiciones organizativas y los costos, que no se pueden ignorar", ha añadido la directora.
Desde el instituto han propuesto al profesor que acuda al viaje pagándoselo por su cuenta y contándole esos días como vacaciones, algo que Jacopo Lilli ha rechazado dejando claro que "para mí, no son vacaciones, es trabajo".
Finalmente, el profesor de inglés no formará parte de esas prácticas de idiomas de sus alumnos en Dublín. "Mi historia debería ser un símbolo de la discriminación que sufren las personas con discapacidad", ha lamentado el docente.
