Canadá desarrolla un dron submarino de hidrógeno que recorre 2.000 kilómetros y permanece 16 días seguidos bajo el agua
El nuevo dron submarino de Canadá presenta características técnicas muy ventajosas, especialmente la autonomía.

Canadá ha desarrollado el primer dron submarino capaz de recorrer 2.000 kilómetros y de aguantar hasta 16 días seguidos bajo el agua sin necesidad de recarga.
Esta autonomía la consigue gracias a una pila de combustible de hidrógeno. La empresa encargada de construir este modelo es Cellula Robotics, con sede en Connecticut (Estados Unidos). El dron ha sido bautizado como Envoy.
Anteriormente hicieron pruebas con otro tipo de batería y lograron alcanzar 930 kilómetros con una autonomía de 7 días, por lo que el avance ha resultado notable.
Los drones submarinos suelen tener problemas a la hora de recargar la batería, pues necesitan que un barco tripulado se dirija hasta el lugar en el que se encuentran, esperar a que emerjan a la superficie, proceder a cargar la batería y volver a sumergirlo. Al aguantar más de dos semanas bajo el agua, este problema se reduce considerablemente.
Otro aspecto a favor del Envoy es que muestra una mayor capacidad a la hora de llevar a cabo ciertas maniobras. El dron realizó más de 4000 giros, y aún así la batería se mostró resistente. Esto es relevante, ya que un desplazamiento en línea recta consume mucha menos energía. Las pruebas se completaron con la intención de simular una misión real, no por el hecho de recorrer una distancia récord.
La pila de combustible ha sido desarrollada por la empresa Infinity Fuel Cell and Hydrogen, que ha utilizado un diseño de la NASA pensado para un posible uso en la Luna.
Para qué sirve este tipo de dron
La propietaria del Envoy es la Agencia de Investigación de Defensa de Canadá. Aunque sus usos pueden ser múltiples y no sólo enfocados en cuestiones militares.
Por ejemplo, puede ser utilizado para inspeccionar un parque eólico marino o para labores de vigilancia. También puede servir para la exploración marina y cualquier misión que la ciencia quiera realizar bajo el mar.
En cuanto a tareas concretas, el Envoy es capaz de cartografiar las profundidades marinas, inspeccionar rutas de oleoductos o comprobar si hay daños en la estructura de algún submarino.
El dron dispone de sensores y cámaras, así que puede detectar amenazas y advertir del peligro a futuras misiones.
