Italia cambia las normas: la primera locomotora solar de Europa está cerca de volver a ponerse en marcha
La Fundación FS restaura la histórica E.636.385, pionera en el uso de energía solar en el ferrocarril europeo.

La que se consideraba la primera locomotora solar de Italia está a punto de iniciar una segunda vida, tras el primer intento fallido. Después de años abandonada en un depósito de Pistoia, la histórica E.636.385 se ha trasladado para su restauración por la Fundación FS Italiane, un movimiento que ha despertado el interés de aficionados al ferrocarril y expertos en movilidad sostenible.
Las imágenes grabadas por varios aficionados durante su paso por Bolonia y difundidas por el portal especializado Ferrovie.info y publicadas en Focus, muestran la locomotora rumbo a Verona, donde será restaurada.
Aunque la Fundación FS todavía no ha explicado cuál será su destino definitivo, todo apunta a que este emblemático tren volverá a convertirse en una pieza destacada del patrimonio ferroviario italiano.
Un experimento pionero hace más de dos décadas
La E.636.385 no fue una locomotora cualquiera. A comienzos de los años 2000 protagonizó el proyecto PV Train, una iniciativa impulsada por Trenitalia, la organización ecologista Legambiente y cofinanciada por la Unión Europea para comprobar si la energía solar podía tener un papel dentro del transporte ferroviario.
Su innovación consistía en la instalación de seis paneles fotovoltaicos sobre el techo de la locomotora, capaces de generar una potencia máxima conjunta de 616 vatios.
Eso sí, los paneles no impulsaban el tren directamente. Su función era alimentar y recargar las baterías auxiliares de la locomotora, tanto durante las paradas como mientras circulaba, reduciendo parcialmente la dependencia del suministro eléctrico convencional para determinados sistemas auxiliares.
Aunque hoy esa potencia pueda parecer modesta, hace más de veinte años supuso uno de los primeros ensayos europeos para integrar energía fotovoltaica en vehículos ferroviarios.
Una prueba que terminó en 2005
El proyecto piloto concluyó en 2005. Tras finalizar los ensayos, la E.636.385 volvió al servicio ferroviario convencional hasta su retirada definitiva. La iniciativa no se limitó únicamente a esta locomotora. Durante el programa experimental también se instalaron módulos solares en distintos vehículos ferroviarios.
El objetivo era evaluar cómo respondían los sistemas fotovoltaicos en distintas condiciones de uso y comprobar si podían incorporarse de forma estable a la flota ferroviaria.
De una locomotora experimental a alimentar toda la red ferroviaria
Lo que hace dos décadas parecía un experimento casi simbólico se ha transformado hoy en una línea de investigación mucho más ambiciosa. En Alemania, el Instituto Fraunhofer desarrolla actualmente el proyecto PV4Rail, que busca aprovechar los terrenos situados junto a las vías ferroviarias para generar electricidad mediante paneles solares e inyectarla directamente en la red ferroviaria.
Para hacerlo posible, se ha diseñado un inversor específico capaz de transformar la corriente continua generada por los paneles fotovoltaicos en corriente alterna compatible con la infraestructura eléctrica del ferrocarril.
Las cifras muestran el enorme potencial de esta tecnología. Según las estimaciones del proyecto, las líneas ferroviarias alemanas podrían albergar instalaciones con una capacidad de 37,6 gigavatios pico (GWp). Ese volumen de generación permitiría producir decenas de miles de millones de kilovatios hora cada año.
Un potencial capaz de cubrir el consumo ferroviario
La magnitud del proyecto resulta especialmente llamativa si se compara con el consumo eléctrico del propio sistema ferroviario alemán. Según datos de Deutsche Bahn, la compañía consumió alrededor de 7.500 millones de kilovatios hora para operar sus trenes durante 2023, lo que la convierte en el mayor consumidor individual de electricidad del país.
Las estimaciones de PV4Rail indican que, al menos desde un punto de vista teórico, la energía solar instalada junto a las vías podría llegar a generar una cantidad de electricidad superior a esa demanda anual.
Aunque todavía quedan importantes desafíos técnicos, económicos y regulatorios antes de que ese escenario pueda hacerse realidad, el proyecto refleja cómo una idea que comenzó hace más de veinte años sobre el techo de una locomotora italiana ha evolucionado hasta convertirse en una posible pieza clave de la descarbonización del transporte ferroviario europeo.
