Un febrero que no va 'lentín': el mes en el que las redes sociales quedaron en tela de juicio
El algoritmo y la adicción se han sentado por primera vez en la historia en el banquillo. Semanas después de que algunos países como España hayan centrado el debate público en la prohibición del acceso de menores de 16 años.
No te enredes sociales. Febrero de 2026 quedará para el recuerdo como el mes en el que las redes sociales quedaron en tela de juicio. El debate sobre prohibir el acceso a los menores de edad, los continuos ataques de propietarios como el de X, Elon Musk, o el juicio a Meta han protagonizado un mes de lo más convulso para las principales plataformas.
Empecemos por el principio. La noticia del mes es la que dio el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desde Dubái. Aprovechó la Cumbre Mundial de Gobiernos para revelar que el Ejecutivo español iba a poner coto al acceso a redes de los menores de 16 años.
"Las redes sociales se han convertido en un estado fallido, un lugar donde se ignoran las leyes, donde se toleran los delitos y donde la desinformación vale más que la verdad y la mitad de los usuarios sufren ataques de odio", aseguró Sánchez durante su intervención.
Las líneas de análisis de esta medida que el presidente del Gobierno esgrimió son las siguientes:
- "Cambiaremos la legislación española para que los ejecutivos de las plataformas sean legalmente responsables de las muchas infracciones que se producen en sus sitios web".
- "Convertiremos la manipulación algorítmica y la amplificación de contenidos ilegales en un delito".
- "Implementaremos una 'huella de odio y polarización'. Un sistema para rastrear, cuantificar y exponer cómo las plataformas digitales alimentan la división y amplifican el odio".
- "España prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años".
Sánchez añadió que las plataformas "estarán obligadas a implementar sistemas eficaces de verificación de la edad" y no sólo apostar por "casillas de verificación", que son fácilmente esquivables, "sino barreras reales que funcionen".
Un anuncio al que Elon Musk ha reaccionado, atacando al propio presidente del Gobierno español, llamándole "dirty Sánchez". Esta misma semana ha reaccionado, asegurando que "es un traidor de España".
La adicción, a análisis
Otra de las plataformas que están siendo muy analizadas es TikTok. Desde la Comisión Europea, dieron a conocer los detalles de una investigación sobre la adicción en la plataforma desarrollada por ByteDance.
Bruselas ha asegurado que, tras su análisis, la red social "parece no implementar medidas razonables, proporcionadas y eficaces para mitigar los riesgos derivados de su diseño adictivo".
Aunque son conclusiones preliminares, sí consideran que se debería "modificar el diseño básico de su servicio", ya que los controles parentales o los avisos en pantalla "no parecen reducir eficazmente los riesgos".
Lo más llamativo es que el uso abusivo de las redes también está siendo un motivo de preocupación mundial. España no es la única que ha planteado el debate de limitar el acceso a redes sociales a los menores de edad. Países como Francia ya están en ello e, incluso, está estudiando acotar algunos videojuegos.
Ejemplo de ello es el informe que publicó la revista Journal of American College Health hace unos días. Los investigadores, preguntando a estudiantes de las universidades norteamericanas de Cincinnati e Indiana, llegaron a la conclusión de que los jóvenes usaban las redes sociales más de 16 horas semanales.
El análisis ha servido para saber que los que usan las redes al menos 30 horas a la semana tienen un alto porcentaje, 38%, a sentir soledad, frente a los que las usan menos de 16 horas semanales.
La encuesta, realizada con casi 65.000 jóvenes, también refleja que el 54% de ellos aseguraba que sentía soledad. Una de sus autoras, Madelyn Hill, de la Universidad de Ohio, ha asegurado que "las personas que se sienten solas son más propensas a sufrir depresión, y tienen más riesgo de morir prematuramente".
Ashley Merianos, de la Universidad de Cincinnati, también ha señalado en un comunicado que los resultados "subrayan lo extendida que está la soledad entre los estudiantes universitarios". "Ponen de relieve que el uso excesivo de las redes sociales puede estar sustituyendo las interacciones personales significativas que protegen su salud mental", ha expresado.
El juicio a Meta
Podemos hablar de otros frentes en los que se han visto envueltos las redes sociales en las últimas semanas. Como la investigación de Bruselas contra Grok y X por la polémica generación de imágenes sexualizadas sin consentimiento. Entre ellas, de menores.
Pero, sin duda, el que ha sido el gran protagonista de la semana ha sido el juicio a Meta. Una joven ha sentado en el banquillo a Mark Zuckerberg para testificar tras acusar a Instagram y a YouTube de crearle adicción desde que tenía 10 años.
En concreto, la denunciante tachó a Meta y a Google de ser la culpable de que sufriera problemas de salud mental desde pequeña: como depresión, pensamientos suicidas, de autoestima o de ansiedad.
Mark Zuckerberg se sentó en el banquillo durante tres horas para testificar en un proceso histórico, siendo la primera denuncia que llega a juicio tras miles de denuncias de ciudadanos contra las redes sociales en Estados Unidos que nunca llegaron a prosperar.
El CEO de Meta defendió que la política de la compañía siempre "ha sido clara" y que "hay un grupo de personas, potencialmente un número significativo, que mienten sobre su edad para usar nuestros servicios".
Zuckerberg reveló que ha mantenido "diferentes conversaciones a lo largo del tiempo para intentar crear diferentes versiones de servicios que los niños puedan usar de forma segura" y que estudió la posible creación de un Instagram paralelo para menores de 13 años.
Las redes sociales vuelven a estar en el disparadero. Su algoritmo y la gran adicción a ellas han movilizado a las administraciones y Bruselas, con la Ley de Servicios Digitales en la mano, está analizando, investigando y presionando para que estas plataformas miren, de verdad, por los derechos y la salud mental de millones de personas que las utilizan a diario.