Cuenta lo que le ha pasado al ir a pagar en una cafetería de Madrid y que cada vez es más habitual: "Me saca de quicio"
"Otra forma moderna del látigo del amo".

Lo que le ha ocurrido a un cliente en una cadena de pastelerías y cafeterías de Madrid ha provocado su indignación y una reflexión que ha compartido en las redes sociales a raíz también de un artículo de El País que hablaba de un fenómeno creciente: cada vez más empresas e instituciones públicas piden que puntuemos su atención.
"Algunos investigadores señalan que la cultura de la evaluación deshumaniza: si el que atiende no cumple con las normas de productividad, puede ser castigado", advertía ese artículo.
A raíz de ese texto, el usuario Vicente Baos ha compartido su experiencia en un local. "Al pagar te pasan una tarjeta con un QR para que valores si te han atendido con 'simpatía y rapidez', la misma frase que empleó la camarera, casi en tono suplicante, para que lo rellenáramos", cuenta.
"Otra forma moderna del látigo del amo"
Él mismo subraya que "está claro que la presión directa sobre estos trabajadores es continua, no vale que no haya quejas, sino que se necesita que' 'alabes' a los empleados para que la empresa se quede contenta y no les eche".
Otro usuario ha sido muy claro al respecto: "Otra forma moderna del látigo del amo". A los que Baos ha asegurado que la práctica le "saca de quicio".
El cliente, entre la espada y la pared
"Además de la valoración te piden permiso para sacar una reseña con tu nombre en Google. Lo siento, pero no hice nada. Tampoco volveré a esa cadena", ha dejado claro.
Otro usuario ha puesto de ejemplo su caso para demostrar que estas prácticas dejan muchas veces a los clientes entre la espada y la pared: "He tenido un problema serio con el coche por la mala atención de un concesionario y de la marca. La marca, tras presentar la queja, me atiende dos meses después. La empleada me pide por favor que la valore con un diez. Esto es una mierda, peor no me han podido tratar".
