Alemania aprueba que la policía busque a fugitivos comparando su foto con un billón de imágenes de internet y España podría ser la siguiente
Los agentes alemanes tendrán acceso a una herramienta tan poderosa como controvertida y peligrosa: un buscador de rostros a través de internet súper fiable... y España ya buscaba algo parecido.

Berlín va a autorizar a su policía para utilizar herramientas asistidas con inteligencia artificial para hacer búsquedas biométricas de criminales en internet. Este tipo de herramientas ya son muy populares entre curiosos, detectives e investigadores que utilizan la inteligencia de fuentes abiertas (OSINT).
Esta tecnología no es un mero buscador de fotos. Son modelos de inteligencia artificial tan grandes como controvertidos: funcionan porque previamente han sido entrenados con las imágenes disponibles en todos los rincones de la red. Desde las fotos de un instituto a tu perfil personal de Instagram.
Mediante IA, estos buscadores son capaces de reconocer rostros y sus patrones, para tratar de buscar otras fotos en la red en las que el sujeto a encontrar apareciera. De este modo dos periodistas alemanes dieron en 2023 con una terrorista fugitiva, Daniela Klette, que llevaba años viviendo bajo el pseudónimo de Claudia Ivone. Encontraron vídeos y fotos en internet de la prófuga bailando capoeira.
A pesar de que este tipo de servicios ya están disponibles en internet de forma comercial, la policía alemana no tiene autorizado su uso. Esto es algo que estaría a punto de cambiar, según adelanta el medio germano TAZ. El ministro de Justicia de Alemania permitirá que la policía descargue hasta un billón de fotos disponibles gratuitamente en internet para cada caso de búsqueda y captura.
Después de su uso, todas esas imágenes deberán ser eliminadas: la policía solo podrá preservar aquellas que resulten coincidentes. De lo contrario, la policía estaría creando una mastodóntica base de datos que además resultaría ilegal, tanto por aparecer en ella fotografías de personas inocentes, como por vulnerar el Reglamento General de Protección de Datos o el Reglamento de la Inteligencia Artificial.
Además, para ejecutar este servicio Alemania solo podrá contratar proveedores europeos. Solo en caso de "amenaza a la seguridad nacional" la policía será autorizada a contratar a empresas de IA no comunitarias.
España ya tiene una tecnología similar: así funciona
España ya cuenta con un modelo de inteligencia artificial que asiste a la Policía Nacional a la hora de dar con los datos biométricos de sospechosos. Su funcionamiento no es del todo idéntico: en este caso el programa ABIS (siglas en inglés de sistema automático de identificación biométrica) si cuenta con una base de datos con cuatro millones de registros.
La aparición de este programa se conoció en noviembre de 2022 y lo adelantó El País, el mismo medio que en 2024 señaló que este programa ya se había activado y desplegado en "al menos 400 investigaciones". Eso sí, su éxito ha sido relativo: solo en un 40% de esos casos se obtuvieron resultados positivos que permitieron la identificación de los implicados en delitos.
Este programa ABIS se desplegó inicialmente en trece estaciones: dos en Madrid, y el resto en Barcelona, Granada, Málaga, Sevilla, Valencia, Valladolid, Las Palmas, Zaragoza y Bilbao. También la Guardia Civil cuenta con dos estaciones de reconocimiento facial en la capital.
En lugar de buscar a los sospechosos en internet, como el caso alemán, lo que hacen los agentes españoles es utilizar las imágenes de un nuevo sospechoso y compararlo con una base de datos propia, elaborada con registros biométricos de personas con antecedentes policiales. Una base de datos que igualmente es polémica, ya que lleva al límite los preceptos regales de normas comunitarias.
No hay que olvidar que Mercadona intentó implementar un sistema de reconocimiento facial como prueba piloto en varias de sus tiendas y eso le valió una multa de 2,5 millones de euros por parte de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
Además, tal y como recuerda Political Watch, la policía de Gales también cuenta con un sistema de reconocimiento facial que tuvo un 92% de falsos positivos y escaneó a medio millón de personas sin consentimiento, lo que da cuenta del desafío que implica este tipo de tecnología en manos policiales.
