El boom tras los cromos de Panini del Mundial: "Te llegaban dos o tres cajas, pero perfectamente podías vender ocho"
La locura que se ha despertado para conseguir los 980 cromos de la colección ha llegado a causar muchísimas roturas de stock en puntos de venta.
Guillermo Docampo Fernández recorre por las tardes quioscos, librerías, bazares y grandes cadenas en busca de un paquete de cromos de Panini del Mundial. A sus 15 años quiere mantener la tradición que le acompaña desde el Mundial de Rusia 2018 de completar el álbum del torneo más importante del fútbol mundial. Sin embargo, este año está recibiendo una respuesta común cada vez que entra en uno de estos establecimientos: los sobres están agotados.
Este joven madrileño confiesa a El HuffPost que, desde que se lanzaran al público a principios de mayo hasta hoy, ha podido pasar cada semana por más de una docena de tiendas en las que prácticamente todas le decían que las existencias estaban agotadas y que estaban esperando a que les llegaran nuevos pedidos.
Este problema le ha afectado a él y a otros miles de jóvenes y no tan jóvenes. Hay adultos que quieren completar la última colección en la que aparecen jugadores como Leo Messi, Cristiano Ronaldo, Luka Modric o Neymar o abuelos que, tanto para ellos como para sus nietos, quieren comprar sobres en busca de debutantes como Lamine Yamal. A fin de cuentas, la colección de este Mundial 2026 no solo es histórica por futbolistas como los anteriormente mencionados, también lo es por ser la más grande con 980 estampas y la penúltima en la que la FIFA y Panini irán de la mano desde que se unieron en el Mundial de 1970.
El director general de Panini España, Lluís Torrent, ya comentó a EFE que este boom les ha sorprendido a todos y que ha llegado a agotar existencias en los quioscos. El directivo de la empresa italiana reconoció que el éxito de la colección les ha cogido "un poco a contrapié" y no tuvo reparos en confesar que ha superado sus expectativas y capacidad de producción: "A pesar de trabajar las 24 horas del día, las máquinas dan lo que dan".
"Nos ha causado muchísimas roturas de stock en los puntos de venta. Hay bastantes quejas, que lamentamos. Pedimos que comprendan que ha habido un exceso de peticiones que nos ha llevado a esta situación", afirmó el directivo, apuntando que el el furor por esta colección ha llegado a la mayoría de los 130 países donde la empresa distribuye cromos.
El HuffPost ha podido hablar con varias tiendas en las que la oferta se ha visto ampliamente superada por la demanda. Desde Carrefour informan que han vendido un 30% de los cromos del mercado y, tal y como publicaron en sus redes sociales, hasta han tenido que ponerles sistemas antirrobo. "Es el habitual para este tipo de producto, sin distinción", remarcan, informando que después del Mundial seguirán vendiendo los sobres.
Cayetano Garrigós, un veterano quiosquero de la calle Alcalá de Madrid, también se ha visto superado por la inmensa demanda que ha tenido. De hecho, mientras atiende a este periódico un cliente le compra dos sobres. Relata que directamente había personas que le llegaban pidiendo varias cajas, que cuestan 75 euros y que salen 50 sobres -cada uno cuesta 1,50 euros-.
"Empezamos a venderlos a principios de mayo y desde el principio fue una locura. Te llegaban dos o tres cajas cada un par de días, pero es que podías vender perfectamente ocho. Ha habido semanas que directamente no me llegaba nada, ha habido también escasez de álbumes. Esto era imposible de imaginar. Intentas ser previsor porque pides antes de que se agoten unas cuantas cajas y no suele haber ningún problema, pero es que esta vez no había", afirma.
En estas semanas en su quiosco ha vendido más de 2.000 sobres, pero la cifra podría haber sido muchísimo mayor si le hubieran llegado más.
Giovanny Castro, dueño de la tienda especializada en todo tipo de colecciones Collectorage, cifra en más de 10.000 los cromos y en más de 100 los álbumes que han vendido a estas alturas. "Dependiendo del día podíamos conseguir un par o tres cajas, por lo que normalmente solo duraba uno o un par de días en venderse todo el stock. Hay que tener en cuenta que nosotros vendemos por nuestra web y eso hacía que se vendiera mas rápido. También intentamos traer cromos de otros países del Mundial, porque depende del país puede haber cromos diferentes y eso hace que tengamos productos que normalmente aquí no llegarían y que también interesan a los coleccionistas".
Por su parte, Rubén Moreno, de la empresa alicantina de coleccionismo Friki Monkey, también ha superado la venta de los 10.000 cromos: "Hay que tener en cuenta que mucha gente solo colecciona el álbum del Mundial, ni los de la Eurocopa ni nada. Entonces por lo general hay mucha más demanda".
Sin embargo, Moreno recuerda que en 2022 también hubo un problema de abastecimiento. "Hubo una alta demanda que quería buscar este tipo de productos y en los quioscos no los llegaban a servir. Si a eso le sumas que el coleccionismo se ha multiplicado por tres o por cuatro y que EEUU es lo que mueve todo te sale lo que ha pasado y esta falta de stock", describe.
"Nosotros también tuvimos problemas de abastecimiento en esa fecha, aunque duró mucho menos que en este Mundial, tan solo unos días", apostilla Castro.
El Mundial de Lamine, Messi y Ronaldo
Tres de los causantes de que la venta haya sido completamente descontrolada tienen nombres y apellidos. Leo Messi y Cristiano Ronaldo están, salvo milagro, ante su último Mundial. Las dos principales estrellas de la historia del fútbol pueden poner punto y final a sus selecciones tras esta cita y todos quieren tener ese último cromo.
En la otra cara de la moneda está Lamine Yamal. La joven estrella del FC Barcelona se ha erigido como el gran futbolista joven y el llamado a seguir los pasos del argentino y del portugués. Por ello, nadie se quiere quedar sin ese cromo. Docampo cuenta que él ya tiene repes a Messi y a Ronaldo, pero que todavía le faltan otros como Lamine o Julián Álvarez.
Todos los especialistas consultados mencionan a estos jugadores como los principales atractivos de esta colección. "Los que más se revalorizan son los rookies como Lamine Yamal y, por supuesto, también Messi y Cristiano, que siempre se han coleccionado", apunta Moreno, que comenzó sus colecciones futbolísticas en 2019 y que destaca que desde Friky Monkey han lanzado un álbum especial con 1.200 huecos para que no haya que pegar los cromos y se puedan mantener intactos.
"Al ser con total probabilidad el último en el que participen estas figuras emblemáticas ha hecho que los cromos no sean adquiridos solamente por un público infantil o juvenil, sino que es más un tema de coleccionismo para todos los públicos", remarcan desde Carrefour.
Castro también añade como factor el aumento de selecciones y, por tanto, de cromos. "Esto sumado a las situaciones de estos jugadores son unas características que no ha tenido ningún otro Mundial y ha hecho que Panini se haya visto desbordada por la demanda. Esto incluso ha afectado a otras colecciones ajenas al Mundial que ahora no se pueden conseguir como Stranger Things o Hello Kitty. Suponemos que están centrando toda su producción en el Mundial", describe.
Restricción en la venta
Para limitar la especulación con los cromos y la reventa que pueda haber con estos jugadores, algo que apunta ya el propio Docampo, ha habido limitaciones a la hora de vender los productos. Por ejemplo, Garrigós no vende cajas enteras porque prefiere "ir vendiendo a varias personas, aunque sea menos cantidad que todo a una". Tampoco hace reservas porque desconoce cómo le van a enviar las cajas.
En Collectorage también restringieron la venta de cromos por persona dependiendo de la cantidad que tenían y fueron modificándola entre "varios sobres y máximo una caja por persona cuando teníamos stock suficiente". "No queríamos fomentar que exista especulación", afirman.
Mientras que en Carrefour y en otros grandes supermercados no se ha puesto esta limitación, a Friki Monkey directamente no les dio ni tiempo a hacerlo, aunque es una práctica que también hacen en casos como estos: "Se fue gestionando todo muy rápido y no hubo tiempo, pero sí que es algo que solemos hacer porque no queremos que una persona compre todo y luego la revenda y haga negocio. Nosotros queremos que todos puedan acceder y habríamos puesto un límite de tres".
Las quedadas para intercambiar cromos
En Alicante el pasado domingo se hizo una quedada en la que se acercaron más de 400 personas para intercambiar cromos y completar la colección sin tener que comprar sobres. Moreno, el organizador de esa quedada, llega a decir que solo abriendo sobres igual una persona tendría que gastarse unos 1.500 euros para que le toquen los 980 cromos de la colección.
Por ello, Guille baja al mercadillo de El Rastro de Madrid para cambiar sus repetidos por los que les faltan. En Barcelona también se agolpan en los aledaños del mercado de Sant Antoni cientos de personas buscando los que no tienen.
Moreno no descarta hacer más quedadas para seguir ayudando a que todo el mundo pueda terminar la colección y avanza que en el evento de coleccionismo ICONS, que tendrá lugar del 14 al 16 de agosto en Alicante, es posible que habiliten una zona específica para los cromos del Mundial.
Desde Collectorage también están ayudando a sus clientes a conseguirla. "Hemos creado un grupo de Whatsapp de intercambio y estamos haciendo quedadas en la tienda cada dos semanas para ayudar a que los usuarios terminen", detalla.
El objetivo de todos es que jóvenes como Guillermo acaben completando esa tradición que une a generación tras generación desde hace más de 50 años. "Espero conseguirla porque todo el mundo al que le gusta el fútbol acaba haciéndolo", concluye.