Esta mujer pone de ejemplo su propia salud para contar una realidad de lo que pasaba con Franco y de la que no se habla tanto
Reconoció que es su "gran batalla".
Rosa, una mujer jubilada del municipio almeriense de Roquetas de Mar, asistió este miércoles a La Revuelta de TVE y aprovechó el altavoz que le dio el programa de David Broncano para contar su caso y su historia y reivindicar la importancia que tiene la vacunación universal.
La invitada, que a pesar de ir de público tuvo la fortuna de ser seleccionada para entrar en la bañera y poder hablar, contó que ella es coja porque nació a finales de la década de los 50 y no fue vacunada de poliomielitis.
"Estas personas como yo a las que tengo localizadas en el sudeste de la Península, aún existiendo la vacuna en el resto del mundo, no tuvimos la posibilidad de que nos vacunaran por el régimen político ese que nos gobernó y que algunos se empeñan hoy en día en blanquear y dulcificar", afirmó.
Rosa cifró en unos 200.000 ó 300.000 niños y niñas del sudeste (Almería, Granada, Jaén) que sufrieron la enfermedad: "Somos los famosos cojos, los que llevábamos un aparato de hierro cuando éramos pequeños y que hoy en día pertenecemos a esa generación que llaman el baby boom".
"Hoy en día estamos jubilados, pero seguimos teniendo secuelas, seguimos siendo cojos y algunos no tienen psicomotricidad fina en alguna extremidad", remató la invitada a La Revuelta.
La reivindicación de Rosa
Rosa también pidió recordar lo que pasó en aquellos años y demandó que, como ahora, exista esa vacunación para todo el mundo.
"Hay que reivindicar todo lo que pasó en esa época y una vacunación para todos y todas ante ese movimiento antivacunas que existe de si vacunas sí o vacunas no, que veamos las consecuencias porque yo soy una de ellas", subrayó.
Además, apuntó que al ser "coja y mujer de esa época, tenía todas las papeletas para haber acabado en una papelera". "Soy una tía antipática, no me ha quedado otra y eso de ser simpático y políticamente correcto no, hay que ser antipática y sacar la garra", remarcó.
Rosa también aprovechó para pedir que se cuide la garganta de los docentes porque "no se cuida y no existe un plan para cuidar". "Todo pasa por tener una educación pública en la que se incluya un plan integral de salud laboral y si avanzamos en eso los docentes tendrán un camino ganado", añadió.
Finalmente, volvió de nuevo al tema de la vacunación y sentenció que "mi gran batalla es que la gente se vacune y no se lo piense".