GAME, la principal tienda de videojuegos de España, se defiende del órdago de PlayStation: "En España existe un peso del videojuego físico muy alto"
La compañía japonesa 'Sony' anuncia que a partir de 2028 dejará de producir videojuegos en formato físico.
Hideo Kojima, uno de los diseñadores y directores de videojuegos más grandes del mundo, dijo en 2021: "Eventualmente, incluso los datos digitales ya no serán propiedad de los individuos por su propia iniciativa. Siempre que haya un cambio importante o un accidente en el mundo, en un país, en un gobierno, en una idea, en una tendencia, el acceso a ellos puede cortarse repentinamente".
Eso es lo que pasará siete años después. La compañía Sony Interactive Entertainment dejará de producir discos físicos para todos los nuevos juegos que se lancen a partir del 1 de enero de 2028 en PlayStation, como respuesta a la tendencia de los consumidores hacia el formato digital, que supera "significativamente" a los discos físicos.
Es un cambio de paradigma total en el consumo de los videojuegos, como ya pasó con los videoclubs y las películas, y que cumple con el temor que Kojima expresó años atrás: "No podremos acceder libremente a las películas, libros y música que hemos amado".
Las redes sociales se han inundado con un auténtico tsunami de reacciones de miles y miles de usuarios indignados. Hasta GAME, la histórica tienda líder en la venta de videojuegos y electrónica en España, ha comenzado una campaña de protesta bajo el hashtag #GamersUnidos.
"Cada vez que desaparece una edición física, perdemos la LIBERTAD de disfrutar de nuestra afición tal y como queremos: la posibilidad de prestar un juego a un amigo, de revenderlo, de coleccionarlo, de conservarlo o, simplemente, de elegir dónde y cómo lo compramos, sin monopolios", pronuncia la compañía en un comunicado que ha superado los tres millones de visualizaciones.
GAME lleva más de 40 años en España. Fue en la década de los 80 cuando Pablo Crespo y su grupo de amigos abrieron OneWay Software, una tienda para alquilar videojuegos. Empezaron a vender juegos por correo y tal fue el éxito que la empresa cambió el nombre a Centro Mail y les llevó a adquirir una gran relevancia en la década de los 90.
Cuando las ventas cayeron, la empresa de Crespo se unió a Electronic Boutique, una cadena americana que cotizaba en la bolsa de Londres, pasando a llamarse GAME. Gracias a esta adhesión comenzaron a expandirse por España y actualmente cuenta con más de 220 tiendas físicas por todo el país.
Fue en 2012 cuando Electronic Boutique quebró y cerraron sus operaciones en países como Francia, Australia, Suecia, Noruega y República Checa. En enero de 2026, GAME confirmó el cierre definitivo de las pocas tiendas que quedaban en Reino Unido y, sin embargo, España ha sido el único país en el que las tiendas han sobrevivido gracias a que sus operaciones son independientes, al igual que sus tiendas, que siguen funcionando con normalidad.
Ahora, meses después, la iniciativa de PlayStation podría amenazar un gran porcentaje de las ventas de las tiendas. En El HuffPost hemos hablado con Germán Fritsch, director de marketing de GAME, quien señala que la noticia no ha sentado nada bien a la compañía: "Aunque vendemos otro tipo de productos como merchandising, PC y telefonía, nuestro core más importante del negocio son los videojuegos. Vivimos por y para los videojuegos".
¿Se está quitando la libertad al consumidor?
"Entendemos perfectamente que en España existe un peso del videojuego físico muy alto y que de repente se nos quiera cortar eso es un jarro de agua fría", expresa. Sobre si se pierde la libertad al desaparecer la edición física, explica: "La libertad se pierde siempre que a un consumidor le dejes de dar opciones y le centres solamente por un único canal".
"Esto ya ha pasado con la música o con el vídeo, todo el mundo puede hacer referencia a eso, pero es que existen opciones. En música tienes Spotify, pero también YouTube Music o CDs de música. En el cine y las series están las plataformas de streaming, pero está la televisión en abierto, el cine o incluso DVDs", afirma. Defiende que el consumidor debe tener la opción de elegir el formato: "En el momento en el que quitamos eso, se está quitando libertad".
Sobre si GAME teme un descenso en la venta de los videojuegos físicos, Fritsch señala que llevan años trabajando en la diversificación con productos como el merchandising, los ordenadores y la telefonía: "Una consola no solamente es un dispositivo, tiene sus mandos, sus gafas de realidad virtual, el teclado... Hay mucho más allá de solamente el videojuego".
"El contenido digital estará disponible en diferentes formatos, en diferentes posibilidades, pero tenemos mucho más que vender. Nosotros, encantados de apoyar a todo el que tenga un producto físico, también llevamos años ofreciendo producto digital al consumidor. El consumidor es el que elige", añade.
Uno de los mayores temores de los consumidores es el peligro de la compra y venta de videojuegos de segunda mano, pero Fritsch insiste en que se va a terminar el hecho de comprarse un producto y, una vez el consumidor se haya cansado, no podrá revenderlo, regalarlo ni prestarlo.
"Como negocio, por supuesto, nuestros números están ahí, pero como jugones y amantes de los videojuegos entendemos que peligra la libertad de poder hacer lo que quieras con lo que tú has comprado", defiende. La lucha de GAME seguirá, sumándose "al deseo y la petición de la comunidad de los jugadores. La opción de la variedad vamos a ofrecerla siempre que la tengamos. No podemos permitir que nos digan cómo hemos de acceder a las cosas".
¿Puede la UE prohibirlo?
El reglamento de mercados digitales de la Unión Europea nace con el objetivo de impedir que las grandes plataformas se autofavorezcan y obliguen a los usuarios a utilizar sus propios canales y servicios. El espíritu de este reglamento, tal y como cuenta Fritsch, es evitar el escenario que en 2028 sea una realidad.
Aunque la directiva de la Unión Europea de 2019 sobre contenido y servicios digitales refuerce los derechos del consumidor en la compra de contenidos digitales, todavía no equipara la práctica a los derechos que otorga el formato físico con la reventa o el préstamo, por lo que "la regulación va por detrás del mercado y el consumidor no debe pagar eso: "O la ley europea o las leyes en general avanzan más rápido, o esta realidad va a llegar cuando ya esté implementada".
La noticia acaba de salir del horno, pero Fritsch es tajante y manda un mensaje a los "jugones": "Llevamos 40 años escuchando que el formato físico va a morir y sigue aquí porque millones de jugadores lo eligen cada día. Entonces, lo que pedimos es que pueda seguir eligiendo y que estamos de acuerdo, estamos de su lado, defendemos que nadie debería poder decidir al jugador cómo, dónde y en qué formato comprar los juegos y tener su derecho a utilizarlos como consideren. Vamos a seguir luchando todo lo que sea posible para que eso sea así".