Israel señala a Sánchez y le lanza un ataque directo que no pasa desapercibido
El ministro de Exteriores israelí carga contra el presidente español tras sus críticas por impedir una misa en Jerusalén: "Nunca pierde la oportunidad de atacar a Israel"
El conflicto en Oriente Medio también escala en el terreno político… y con España en el centro. El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, ha lanzado un duro ataque contra Pedro Sánchez tras sus críticas a la actuación de la policía israelí en Jerusalén.
"Sánchez nunca pierde la oportunidad de incitar al odio contra Israel", escribió Saar en su cuenta de X, en un mensaje en español con tono especialmente contundente. Pero no se quedó ahí.
El reproche que lo ha incendiado todo
El jefe de la diplomacia israelí acusó directamente al presidente del Gobierno de guardar silencio ante ataques iraníes: "Cuando un misil iraní impactó cerca de la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén, @sanchezcastejon no dijo nada".
El mensaje iba acompañado de una imagen del fragmento de un misil interceptado, en una clara intención de reforzar su denuncia pública.
Además, Saar añadió un ataque personal que ha encendido aún más la polémica: "Sánchez, que ni siquiera desea a los ciudadanos españoles 'Feliz Navidad', nunca pierde la oportunidad de incitar al odio contra Israel".
El origen del enfrentamiento
Las declaraciones llegan después de que Sánchez criticara horas antes la actuación de la policía israelí, que impidió al patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, acceder al Santo Sepulcro para oficiar la misa del Domingo de Ramos.
"Netanyahu ha impedido a los católicos celebrar el Domingo de Ramos en los Lugares Santos de Jerusalén. Sin explicación alguna. Sin razones ni motivos", denunció el presidente en redes sociales.
Además, calificó lo ocurrido como un "ataque injustificado a la libertad religiosa".
Un cruce que va más allá
Lejos de rebajar el tono, Saar defendió la actuación de Israel y contraatacó: "Israel está comprometido con la libertad de religión y de culto, y seguirá defendiéndola, a diferencia del régimen iraní".
El choque evidencia el deterioro de las relaciones entre ambos gobiernos en plena escalada en Oriente Medio, con declaraciones cada vez más duras y un enfrentamiento que ya no se queda solo en el plano diplomático.
Y todo, además, con un componente simbólico especialmente sensible: Jerusalén, la religión… y la política internacional cruzándose en un momento de máxima tensión.