La exsecretaria más veterana de la Moncloa sentencia como pocos sobre la imputación a Zapatero
"Los que le hemos conocido sabemos que era coherente".
María Ángeles López de Celis fue secretaria de Presidencia durante 32 años, desde Adolfo Suárez hasta José Luis Rodríguez Zapatero, y dejó su cargo cuando publicó su primer libro, Los presidentes en zapatillas, un año antes de que el socialista abandonara el Gobierno.
Ha dado su opinión acerca de la imputación de Zapatero por parte del juez José Luis Calama, que ha provocado un terremoto en la política española y que se encuentra aún en una fase embrionaria. Lo ha hecho en Espejo Público, con Susanna Griso al frente, donde describió cómo era el expresidente del Gobierno: "Era un soplo de aire fresco, no tenía nada que ver con Aznar".
Según ha contado, no tenían nada que ver el uno con el otro: "Aznar era jerarquía, clasismo, otro tipo de relación, muy de confianza, pero con más distancia. Zapatero es un hombre... Con esos ojos, que sonríe con ellos, de talante, agradable, cercana. Encantados de la vida".
"Es un hombre que irradia paz, humildad"
"Me he quedado absolutamente en shock. Participé con honor en el documental La última llamada y en la fiesta de presentación en Madrid vinieron los cuatro presidentes, aquello fue muy agradable. Hacía mucho tiempo que no podía hablar con ninguno de ellos. Zapatero es absolutamente tranquilo, ese hombre que irradia paz, que irradia humildad, que es tan cercano...", ha relatado.
Además, también ha detallado que mostraba un interés especial por todo el mundo que le rodeaba y que se preocupaba por ellos: "La señora de la limpieza acababa de tener un nieto y de otro que tenía un marido enfermo, estaba todo el día preocupado".
"Tengo que reconocer el impacto que nos ha causado toda la joyería, eso es más anecdótico, me preocupa mucho más todo lo que tiene que ver con esa ingeniería financiera, de la que no entiendo una palabra, pero me parece un montaje complicadísimo", ha opinado.
"Su familia es lo más importante para él"
A la exsecretaria, todo de lo que supuestamente se le acusa no le pega "para nada, son personas humildes". Cree que, con lo que se dice de su familia —mujer e hijas—, debe estar "absolutamente devastado": "Para él son todo, lo más importante, han determinado su vida siempre, hasta tal punto de tener en cuenta su opinión para continuar su política. Lo sabe todo el mundo".
Todavía no se ha podido demostrar nada. Si el caso siguiera adelante, la exsecretaria añade: "Una de las cualidades del político ha de ser la coherencia, tienes que vivir igual que piensas. Los que hemos conocido a Zapatero sabemos que era coherente, esa confianza que teníamos en su buen hacer y honestidad se acaba de romper". Griso ha aprovechado la entrevista para ir metiendo cicaña y estirar el chicle acerca del caso.