Nacho Duato cuenta el día que un ministro le despidió de la compañía porque "la eclipsaba"
"Se me cambió porque se hablaba demasiado de mí".
El reconocido bailarín y coreógrafo Nacho Duato, una de las figuras más influyentes de la danza contemporánea, ha relatado en Lovin You, programa radiofónico de sexología de Onda Cero, el día en el que un ministro le despidió de la compañía pública de danza porque la "eclipsaba".
Lo que parecía un final feliz acabó siendo todo lo contrario. Tras 20 años en la compañía, le llamó un ministro cuyo nombre no ha querido revelar, aunque sí ha dejado caer que fue "uno de los últimos" antes de Ángeles González-Sinde, ministra de Cultura entre 2006 y 2009.
Precisamente ese año en el que fue despedido ganó el premio de la crítica en Santiago de Chile, dos máscaras de oro en Moscú y acababa de bailar en el Brooklyn Academy de Nueva York, algo que no había conseguido hasta entonces "ninguna compañía de España, ni siquiera el clásico".
"Te tienes que ir porque eclipsas a la compañía"
Cuando recibió la llamada del ministro pensó que era para felicitarle, pero al acudir en persona se encontró con que le acompañaban cinco personas más: "Yo creí que esto era una cita a cuatro ojos, pero no, tenía hasta un séquito, ya vi mal la cosa".
Fue entonces cuando el ministro en cuestión le dijo: "Nacho, te tienes que ir dentro de un año porque esto no es una compañía privada y eclipsas a la compañía". Y prosiguió: "No puede ser que vayas a Hong Kong y que haya una foto tuya de cuatro metros por ocho y que no se vea el logo del ministerio, de modo que te tienes que ir".
La respuesta de Duato estuvo a la altura de lo que merecía aquel inesperado despido: "Si quiere, ponemos una foto suya en lugar de una foto mía". Inmediatamente después se lo dejó muy claro: "Me voy, pero no me voy dentro de un año, me voy mañana, o pasado hago la maleta y me voy. Donde no se me quiere no me voy a quedar".
"Se me cambió porque se hablaba demasiado de mí"
La comparación que ha hecho también refleja muy bien la situación que vivió: "Es como si rompes con tu pareja y te dice: oye, espérate que busque otro novio o piso nuevo y luego te mudas". Ha concluido que así fue, se fue y se llevó todo el trabajo. Para explicar cómo se sentía, le dijo que necesitaba salir del lugar de la reunión para vomitar.
"Me sentí tan mal porque ni siquiera... Por lo menos felicitarte y decir: oye, qué maravilla el premio, qué bien que hayas estado en Brooklyn Academy y ya luego aparte queremos que te vayas. Se me cambió porque se hablaba demasiado de mí".