Si tienes dudas sobre si debes comerte los plátanos que están así, un tecnólogo de alimentos aclara si hay peligro de verdad en ellos o no
Es bastante habitual encontrarse algunos así.
Todos aquellos que suelan comer plátanos se habrán encontrado más de una vez con que la fruta que van a disfrutar tiene una pequeña apertura o rotura en su cáscara que permite ver el interior. ¿Qué se debe hacer en esos casos? ¿Hay que tirar la pieza entera a la basura o no pasa nada por comérsela?
Mario Sánchez Rosagro, Graduado en Ciencia y Tecnología de Alimentos, Máster Nutrición y Salud y profesor en la Universidad Internacional de La Rioja, ha dado la respuesta definitiva para tener muy claro qué hacer en esos casos.
El experto advierte de que, "aunque pueda parecer una tontería, ese plátano, aunque sea un poquito, está expuesto al ambiente, al polvo, a la suciedad que pueda haber en el aire, a la temperatura y al oxígeno.
La clave es comprobar cómo está el interior del plátano
"En definitiva", resume, "a una serie de agentes que deterioran el alimento y que podrían favorecer el crecimiento ahí de mohos, bacterias y demás".
"Sin embargo, mientras que esa superficie interna del plátano está limpia, a priori no haya crecido moho ni nada raro en él, podríamos pelar el plátano y comerlo retirando, eso sí por precaución, esa pequeña parte", explica.
Sánchez subraya que, en cualquier caso, "si vemos que ha crecido moho no hay salvación y hay que tirar el alimento de forma completa a la basura".
Los beneficios del plátano según Harvard
La Universidad de Harvard y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) han subrayado en diversos estudios algunos de los beneficios del plátano:
- Aporta energía rápida y saludable. El plátano es rico en hidratos de carbono de fácil digestión, lo que lo convierte en una fuente inmediata de energía.
- Mejora la salud digestiva. Contiene fibra (pectina y almidón resistente).
- Beneficia al corazón y la presión arterial porque es muy rico en potasio, un mineral clave para regular la presión arterial, reducir el efecto del sodio y mantener el ritmo cardíaco.
- Contribuye al buen funcionamiento del sistema nervioso gracias a su contenido en vitamina B6.