Toni Acosta tiene algo que decir a los que critican las subvenciones al cine en España
"¿Por qué se ha convertido en un insulto?".
La actriz Toni Acosta, con más de tres décadas de trayectoria en la televisión y el cine, ha pasado por el programa Prohibido morirse, el podcast que conduce Rebeca Marín en Onda Cero.
Allí ha reflexionado sobre el hecho de que en los últimos años se critique a directores, actores y productores de cine por recibir subvenciones del Estado. Una cuestión que Toni Acosta no entiende, pues el sector audiovisual no es el único que se beneficia de estas partidas económicas.
"La gente identifica, fama, millonario, y te voy un pasito más: fama, millonario, subvencionado. En España se subvencionan la ganadería, la agricultura, la industria automovilística, la moda...", señala la actriz canaria.
"Por supuesto que hay una parte de subvención, pero ¿por qué negarla? ¿Por qué no aceptarla y abrazarla?", reflexiona la intérprete. "Yo tengo mi pequeña productora y yo invierto mis beneficios en generar más funciones de teatro", explica.
Al hilo de esto, se pregunta "por qué se ha convertido en un insulto" el hecho de estar subvencionado económicamente por el Estado cuando se trata de ayudas al cine en nuestro país.
¿Cómo funcionan las subvenciones al cine en España?
En la mayoría de los casos, las ayudas al cine procedentes del Estado son de hasta un millón de euros por película. El apoyo total a la industria española ronda este año los 160–170 millones de euros anuales.
Cabe recordar que En España las películas se financian con una mezcla de dinero público y privado. El Estado no paga las películas enteras, pero sí aporta una parte importante del presupuesto a través de ayudas reguladas, principalmente desde el Ministerio de Cultura.
La mayor parte del apoyo estatal se concentra en las ayudas a la producción de largometrajes. Estas ayudas se conceden antes del rodaje, no después del estreno, y funcionan como una contribución parcial al presupuesto de la película.
Existen dos grandes vías: las ayudas generales, pensadas para proyectos con mayor capacidad industrial y proyección comercial, y las ayudas selectivas, dirigidas al cine independiente, documentales, óperas primas o películas con especial valor cultural o social.