Un cliente trata de regatear 1,60 euros a un taxista con el argumento de que "no quiere monedas" y el conductor le da una respuesta insuperable
"Cada vez tengo más claro que hay gente que, por lo que sea, se cree superior al resto".
El usuario de TikTok @sketchyjd, que es taxista en Barcelona, ha contado una escena surrealista que ha tenido que vivir en el coche con un cliente.
"Cada vez tengo más claro que hay gente que, por lo que sea, se cree superior al resto. Con esta persona lo vais a entender, porque tengo cuatro anécdotas en una sola", empieza avisando a sus seguidores.
"Recojo a esta persona en el aeropuerto de Barcelona y me dice: 'Llévame a Plaza de la Universidad'. Perfecto, carretera y manta. En la autopista, ya de camino, ya me pregunta: 'Oye, ¿tienes wifi?'. No sé vosotros en vuestro taxi si tenéis, pero yo no", cuenta.
"Se molesta y ya va cruzado"
El mismo taxista señala que se le pasó por la cabeza, "como gesto de solidaridad y buena voluntad" dejarle sus datos": 'Digo venga va, comparto mis datos para que tú tengas wifi'. Pero lo que pasa es que estábamos en la autopista y lo que no voy a hacer es coger el móvil, conectarle los datos... porque eso puede generar un problema. Lo que pasa es que le digo que no y ya el tío se molesta y ya va cruzado todo el camino".
"Llegamos a Plaza de la Universidad y el taximétro marcaba 31,50 más es suplemento del aeropuerto que son 4,60. 36,10. Le digo: '¿En efectivo o tarjeta?'. Y dice: 'En efectivo'. Se queda mirando el taxímetro y dice: 'Uy, yo solo voy a pagar lo que pone aquí, el suplemento este no lo voy a pagar'. Y le digo: 'Mire, caballero, es que este suplemento lo paga todo el mundo por ir y venir del aeropuerto. Usted, también'", prosigue el taxista.
"Yo quiero papel"
Pero lo mejor (o lo peor) estaba por venir: "Se vuelve a molestar y me dice: '¿Puedo pagar con mi moneda de mi país?'. Pongamos que son dólares. No eran dólares, pero por hacer un ejemplo claro. Le digo: 'Claro, pues en vez de 36 me tiene que pagar 100 dólares. Dice: '¿Cómo que 100 dóalres? Eso es mucho más'. Digo: 'Claro, es que es por las molestias que me está generando ahora y por luego, que tendré que ir a cambiarlo yo porque aquí con dólares no puedo pagar".
"Al final rebusca en su cartera y saca 40 euros y me dice: 'Cóbrame 35'. Le digo: '¿35 por qué? Te voy a cobrar 36,10 y te voy a devolver 3,90'. Y me dice: 'Es que monedas no quiero, yo quiero papel'. Y le digo: 'Si quieres papel, tómate un klineex y déjame en paz porque te tendría que cobrar un suplemento por tonto porque estamos aquí en mitad de la Gran Vía, la gente esperando y esto no puede ser'.