Un español viaja a China y alucina por cómo funcionan las vacaciones laborales: lo compara con España y ve evidencias
Hay una diferencia clave.

Paco, creador de contenido español de viajes, ha aterrizado recientemente en China y ha sacado a la luz varios choques culturales de los que cree que, a pesar de formar parte del “día a día”, no se habla “lo suficiente”. En un reciente vídeo publicado en su perfil de TikTok (@pacocmer) ha hablado de algunas “cosas que no me esperaba para nada”.
“Lo primero que me chocó son las vacaciones [laborales]. Si acabas de empezar a trabajar, tienes cinco días al año de vacaciones. A medida que vas escalando y tienes más años de experiencia, llegan a un máximo de 15. Y en España nos quedamos con 22 [días laborales]”, ha expresado al principio del vídeo, que ha acumulado más de 10.000 visitas (y subiendo) en apenas unas horas.
Usuarios como @Sebaskayak han querido responder para explicar un matiz sobre China: “15 días de vacaciones en China son muchos. No has explicado la cantidad enorme de días festivos nacionales que tienen por calendario. Dependiendo de la empresa y el sector en el que trabajas, devuelves algunos días, otros no, etc”. Paco le ha dado la razón, pero aun así, contando los días, España sigue ganando “aunque no por mucho”.
"Andar por Pekin es supertranquilO"
Sebaskayak ha añadido que, según tiene entendido, los festivos nacionales en China son 13 desde 2025: “Además se suman 31-32 festivos nacionales: 3 del año nuevo occidental, ocho en la fiesta de primavera, tres en la limpieza de tumbas, cinco para el día del trabajador, tres para el bote dragón, tres para el festival de otoño y siete para el día nacional, de los que tienen que devolver un máximo de ocho”.
Por otro lado, otra de las cosas que más le han sorprendido es que “las calles son mucho más silenciosas de lo que me esperaba”: “La mayoría de coches y motos son eléctricos, entonces no hacen casi nada de ruido. Andar por Pekín es supertranquilo”. Además, también ha valorado que la comida es muy barata y que las porciones son “enormes”.
“Pedía muchas veces sin saber a cuánto iba a llegar y al final sobraba. Una de las cosas que más me impactó es poder pagar con códigos QR, algo que fuera de China sería impensable, sobre todo por el timo que te puede caer si escaneas uno de una tienda que no conoces o que esté puesto en la calle”, ha concluido.
