Un experto tiene algo que decir a aquellos que suelen beber la cerveza en lata
Subraya que ya no es solo una cuestión de higiene.
Hay un gesto clásico en reuniones de amigos y en muchos hogares: alguien compra una cerveza en lata, la abre y empieza a bebérsela directamente, sin servirla antes en un vaso. Pues bien: los expertos avisan de que esto es un error no solo por falta de higiene, sino porque así no se disfruta todo el sabor del producto.
El último en explicarlo ha sido el usuario de TikTok Cervecero Miguel, que es beer sommelier: "Si hay algo en lo que pongo empeño es en haceros comprender que la cerveza hay que servirla en vaso".
El especialista subraya que "ya no es por sacarla el gas o por cuestión de higiene", sino "porque la cerveza es un producto gastronómico que necesita tres cosas: que la veas, que la huelas y que genere espuma".
"¿Acaso normalmente comes con los ojos cerrados?"
"En primer lugar, si no sirves la cerveza significa que no la vas a ver. ¿O es que acaso normalmente comes con los ojos cerrados? Pues con la cerveza pasa lo mismo: si no la ves te estás perdiendo el color y la turbidez. Tu cerebro usa esa información para completar la experiencia", subraya.
"En segundo lugar, cuando la sirves generas espuma y esa espuma no es solo decoración. Está ahí para liberar los aromas y redondear el trago, por lo que, sin vaso, la experiencia es más plana", explica.
"Y, ya por último, si bebes directamente de la lata el olfato queda fuera de juego. Eso es un problema porque hasta el 70% de lo que concebimos como 'el sabor' en realidad es olor. Servirla en un vaso te permite oler y empezar a percibir matices", insiste.
Más eructos, sensación de pesadez e hinchazón
La médico digestiva María Muñoz ya explicó recientemente algo que iba en la misma dirección. Según decía, al servir la cerveza en un vaso "se libera el dióxido de carbono, se forma espuma, una capa protectora que retiene aromas y evita que se oxide tan rápido". Además, cuando echas cerveza en un vaso, al liberar el dióxido de carbono, se reduce su acumulación en el estómago y no produce tanta hinchazón.
La cerveza en lata da más eructos, sensación de pesadez e hinchazón abdominal. Además, hay que tener en cuenta que las latas también tienen el sabor del metal.
"Por muy limpia que esté la lata, siempre hay algún leve rastro metálico", explicaba. Por último, también influye la temperatura, el vaso permite ver el color, la turbidez y sentir mejor la evolución de la temperatura, por eso la médico recomienda: cerveza fresca y en vaso frío.