Una experta en protocolo analiza la cara de Trump tras este comentario de Carlos III y es clara: "Frustración"
Patrycia Centeno lo tiene claro.
La experta en protocolo Patrycia Centeno ha analizado uno de los momentos más comentados de lo que va de año en cuanto política internacional se refiere: el dardo de Carlos III a Donald Trump en su propia casa.
Los reyes de Inglaterra están de visita de Estado en Estados Unidos y en solo dos días han vivido de todo con el presidente del país. Nada más llegar, Carlos III tuvo que soportar el clásico intento de Trump de darle la mano tirando de él, pero el monarca inglés estuvo avispado para evitarlo.
Un día después, en un acto en la Casa Blanca, los reyes ingleses tuvieron que saludar a las autoridades presentes. Allí, Trump hizo algo imperdonable en protocolo: adelantarse a la reina Camila y ponerse delante de ella.
Para que no parezca que Trump lleva siempre la voz cantante, el rey inglés le quiso devolver una en su propia casa. En pleno brindis en la cena de gala, Carlos III le recordó al magnate cómo es la historia.
El rey se refirió a los comentarios de Trump contra sus aliados europeos, a los que acusó de aprovecharse gratuitamente de la defensa desde la Segunda Guerra Mundial, una de sus muchas pullas en los últimos tiempos a los otrora socios de la otra orilla del Atlántico.
"Recientemente usted comentó, señor presidente, que si no fuera por Estados Unidos, los países europeos hablarían alemán. Me atrevo a decir que, si no fuera por nosotros, ustedes hablarían francés", le dijo Carlos III.
El monarca se refería a los conflictos que tuvieron los entonces poderes coloniales, Francia y Reino Unido, por el control de América del Norte antes de la independencia de EEUU. Este año, de hecho, se cumplen 250 de aquella independencia y en ese marco hay que entender la visita de los monarcas.
Sobre este momento, la experta en protocolo Patrycia Centeno ha dicho: "Amparado en el humor, Carlos III le ha soltado unas pullitas a Trump: 'El presidente comentó recientemente q si no hubiera sido por EEUU en Europa ahora se estaría hablando alemán. Si no fuera por nosotros, ustedes hablarían francés'. La sonrisa apretada de Trump = frustración".