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28/06/2012 11:53 CEST | Actualizado 28/08/2012 11:12 CEST

Detenidos dos atracadores en Madrid cuando iban a robar disfrazados

POLICÍA

Agentes de la Policía Nacional han detenido a dos individuos como presuntos autores de cuatro atracos a entidades bancarias cometidos en Madrid en lo que va de año.

Los arrestados, caracterizados con pelucas y bigotes postizos, fueron sorprendidos por los agentes cuando se dirigían a dar un nuevo golpe.

Una vez elegida la sucursal abordaban a los empleados a primera hora de la mañana y les obligaban desconectar los sistemas de alarma y los retardos de las cajas fuertes. Tras apoderarse del dinero, les dejaban encerrados y huían a la carrera.

La investigación comenzó el pasado mes de enero. A primera hora de la mañana se producía un atraco en una entidad bancaria situada en el madrileño distrito de Carabanchel.

Un individuo, disfrazado con peluca y bigote postizo, esperó la llegada del primer empleado a la sucursal. Tras abordarle e intimidarle con un arma de fuego, le obligó a desconectar los sistemas de alarma y acceder al interior. Una vez dentro, procedió a la apertura de las cajas fuertes y sustrajo todo el dinero.

Desde el exterior, otro individuo vigilaba para alertarle de la llegada del resto de empleados, que eran igualmente intimidados y encerrados en una de las dependencias. Una vez con el dinero en su poder, maniataba a las víctimas y abandonaba el lugar a la carrera en unión de su compinche.

Tras numerosas gestiones, los agentes dieron con la identidad de uno de los arrestados, la persona que daba la cobertura al atraco desde el exterior. Por ello, los investigadores establecieron el correspondiente dispositivo en torno a él y, el pasado día 19, observaban como salía de su domicilio junto a otro joven.

El otro individuo iba vestido de igual forma que en los atracos cometidos anteriormente: peluca, bigote postizo y otras prendas de disfraz.

Ante la evidente posibilidad de que fueran a cometer un nuevo atraco los agentes procedieron a su detención. En su poder, además de los elementos de ocultación, portaban bridas, teléfonos móviles con auriculares, esparadrapo y dos pistolas. Una de ellas lista para su uso y alimentada con cartuchos blindados.