INTERNACIONAL
08/07/2013 22:26 CEST | Actualizado 08/07/2013 22:26 CEST

Portugal, ¿segundo rescate?: El buen alumno de la troika se consume en la recesión y la inestabilidad política

AFP

Un país abre la enésima grieta de la coraza del euro. Esta vez, no se trata de la irresponsabilidad de sus políticos o del estallido de una burbuja. Ahora el problema es un país que ha seguido al pie de la letra, e incluso un poco más, las recetas de la Comisión Europea, el BCE y el Fondo Monetario internacional (conocidos como la troika) para salir de la crisis. Un país que, de tanto esforzarse, ha acabado por hundirse todavía más en la recesión con un gran coste político y social. Portugal.

"Portugal ha hecho de manera prácticamente ejemplar las reformas y ajustes", aseguró este viernes Luis de Guindos, el ministro de Economía español. En 2011, el país firmó su plan de rescate. Gracias a él recibiría 78.000 millones de euros a cambio de una dieta de adelgazamiento que acabaría con todos sus problemas en tres años. El Gobierno, liderado por Pedro Passos Coelho y cuyo equipo económico dependía del dimitido Vitor Gaspar, subió los los impuestos, impuso gravámenes por el uso de servicios públicos como la sanidad, congeló el gasto del Estado o despidió a empleados públicos, yendo en algunos casos más allá de lo que se le había exigido desde las instituciones internacionales.

Dos años después, su situación es manifiestamente peor. Tanto, que la UE ya debate sobre un segundo rescate, según El País, ya sin el FMI, que ha criticado abiertamente en los últimos meses la obsesión de Bruselas con la austeridad.

Por si fuera poco, las presión de la calle y las disensiones entre los dos países que forman la coalición del Gobierno se han llevado por delante a Gaspar, el artífice de la austeridad (y ex alto cargo del Banco Central Europeo) y el ministro de Exteriores, Paulo Portas, que volvió después al redil tras recibir para él y su partido nuevos poderes en materia económica.

La crisis de Gobierno ha hecho "que nuestras preocupaciones a corto plazo aumenten significativamente", aseguró el economista de JP Morgan, Alez White, en una nota a sus clientes. "En estos momentos los riesgos son altos", añadió. Tanto que en plena crisis política, la prima de riesgo repuntó 50 puntos y la bolsa se dejó más de un 5%.

"La reacción inicial de los mercados indica que la reciente credibilidad financiera construida por Portugal podría echarse a perder por la actual inestabilidad política", advirtió el presidente de la Comisión Europea, el también portugués José Manuel Durao Barroso.

Ese es, sin embargo, el único reproche que Bruselas puede hacerle a un Gobierno que ha aplicado con mano de hierro los ajustes apoyado en una mayoría parlamentaria ahora renovada para los dos años que restan de legislatura.

¿PARA QUÉ SIRVE UN RESCATE?

Portugal ha visto, pese a seguir las exigencias de su programa al pie de la letra, cómo su economía se ha deteriorado rápidamente. En la siguiente tabla, para la que se toman datos de la Comisión Europea (los de 2013 son su previsión más reciente), se ve la evolución de Portugal junto a la de España en tres indicadores clave.

Ambos países comparten un deterioro del mercado laboral y la vuelta a la recesión. También las esperanzas de volver al crecimiento en 2014, aunque sea tenue y no se traduzca en puestos de trabajos. Sin embargo, España todavía puede financiarse en los mercados y el Gobierno, con Guindos a la cabeza, presume de haber evitado el rescate total y haber corrido la suerte de Portugal, algo que el PSOE atribuye a un rescate ya parcial, el de la banca, que lleva aparejadas duras condiciones.

¿Cuál es el futuro de Portugal?

"Pueden revisar las condiciones, reestructurar la deuda, reestructurar los pagos", en palabras de Nicolas Veron, investigador del instituto belga Bruegel, recogidas por la Deutsche Welle. Sin embargo, este es año electoral en Alemania y Merkel recela de grandes programas de ayuda, incluso para los alumnos aplicados que conocen sus recetas al dedillo.