INTERNACIONAL
11/07/2013 08:07 CEST | Actualizado 09/09/2013 11:12 CEST

"Salvación nacional" de Portugal: El presidente propone un Gobierno unitario para garantizar estabilidad

REUTERS

"Salvación nacional" en forma de Gobierno para Portugal. Esa es la fórmula con la que el presidente del país, Anibal Cavaco Silva, sorprendió este miércoles a partidos y ciudadanos.

Estaba previsto que Cavaco se limitase a dar su visto bueno a la recomposición del Ejecutivo, que sufrió una crisis por la dimisión del socio clave. Solucionada la crisis entre Pedro Passos-Coelho (primer ministro y líder del PSD, centro derecha) y Paulo Portas (CDS-PP, conservador), el presidente pidió que se incorporase también al Gobierno el Partido Socialista, que supera en las encuestas a la coalición gobernante.

El acuerdo de "salvación nacional" despertó en sus primeros momentos poco entusiasmo entre los conservadores y el rechazo de los socialistas.

Antes de que se concrete siquiera la apertura del diálogo pedido por Cavaco a las tres principales fuerzas políticas lusas, los partidos conservadores se limitaron a afirmar que estudiarán la propuesta y los socialistas adelantaron su rechazo "a apoyar o formar parte" de un Gobierno que no surja de nuevas elecciones.

El conservador Cavaco quiere que las principales fuerzas parlamentarias lleguen también a un pacto para anticipar un año las elecciones generales y celebrarlas una vez terminado el programa de asistencia financiera.

CAVACO SE OPONE A ELECCIONES YA

Pero se opone a que se convoquen comicios inmediatamente, como piden todos los partidos de la izquierda lusa.

Los socialistas subrayaron que el diálogo propuesto por el jefe de Estado no debe excluir a los partidos marxistas del Parlamento, que piden también elecciones inmediatas y rechazaron el Gobierno de salvación nacional sugerido por Cavaco.

El presidente dejó claro que Portugal no está entretanto sin Gobierno, al señalar que el actual Ejecutivo conservador se "encuentra en plenitud de sus funciones".

Pero no expresó su aceptación al acuerdo para recomponer la alianza conservadora de Gobierno que le presentaron el viernes pasado los dos partidos que la integran, el Social Demócrata (PSD, centro-derecha) y el Centro Democrático Social Partido Popular (CDS-PP, democristiano).

Además advirtió que si no se llega al compromiso que él propone "se encontrarán otras soluciones", no detalladas, aunque no tengan las mismas garantías de estabilidad para el país.

REPERCUSIONES DE LA CRISIS

El político conservador luso, reelegido en 2011 para un segundo mandato de cinco años como presidente de la República y primer ministro y líder del PSD entre 1985 y 1995, alertó de las repercusiones de la crisis política lusa para los intereses de la deuda, la confianza de los mercados y la imagen externa de Portugal.

"El riesgo de tener que pedir un nuevo rescate financiero es considerable", admitió Cavaco, para quien ese peligro se agravaría con la inestabilidad política que traerían unas elecciones inmediatas.

El Gobierno de salvación nacional sugerido por el jefe de Estado queda ahora pendiente de un diálogo entre los partidos, que reconoce difícil y para el que propuso buscar una "personalidad de prestigio" que lo promueva.

EL EJECUTIVO, EN EL AIRE

La iniciativa del presidente ha dejado en el aire la proposición de Gobierno presentada por el primer ministro Pedro Passos Coelho, del PSD, y por Paulo Portas, del CDS-PP, el socio minoritario que da mayoría absoluta a la coalición.

Los dos partidos, en el poder desde junio del año pasado, anunciaron un acuerdo para superar sus fricciones y la dimisión, como ministro de Exteriores, de Portas, cuyo regreso al Ejecutivo ascendido a viceprimer ministro tampoco ha recibido el visto bueno del jefe de Estado.