POLÍTICA
23/07/2013 11:34 CEST | Actualizado 23/07/2013 18:07 CEST

El Supremo reduce la condena a Jaume Matas y evita que vaya a la cárcel

El Tribunal Supremo ha rebajado la pena de 6 años a 9 meses de prisión al expresidente del Govern balear y exministro de Medio Ambiente Jaume Matas en el marco del primer juicio del caso Palma Arena. Matas evita de esta forma ingresar en prisión.

La Sala Segunda del Supremo he hecho pública su sentencia sobre el caso, en la que elimina los delitos de malversación y prevaricación y mantiene la condena por tráfico de influencias. La decisión contrasta con la petición del fiscal del Supremo, que solicitó a principios de este mes que fuese confirmada la pena a la que fue condenado el exmáximo mandatario balear.

Las penas de menos de dos años de cárcel permiten el cumplimiento fuera de prisión siempre que así lo decida el tribunal (cosa que sucede casi siempre) y que no pesen sobre el reo antecedentes penales anteriores, además de que no se produzca ninguna otra condena posterior.

Matas fue condenado por la Audiencia Provincial de Baleares, en marzo del pasado año, al considerarse probado que intervino en la contratación irregular por parte del Ejecutivo autonómico del articulista Antonio Alemany para la redacción de sus discursos.

Por su parte, a Antonio Alemany le rebaja la condena a 2 años y 3 meses de prisión, cuando en un principio, se le había condenado a 3 años y 9 meses.

En una rueda de prensa celebrada por la tarde en la Colonia de Sant Jordi, donde veranea, Matas ha asegurado "la verdad se impondrá en este caso y en todos", ha expresado su "absoluto respeto" a la Justicia y ha asegurado que nunca regresará a la vida política.

El expresidente autonómico ha anunciado que su abogado está estudiando un recurso de amparo sobre el referido delito de tráfico de influencias, y ha subrayado que el Supremo ha anulado el 90 % de los delitos de los que le acusa la sentencia de la Audiencia de Palma. "Siempre he creído que el tiempo y la Justicia pondrían las cosas en su sitio", ha afirmado Matas, para quien la sentencia del Supremo "corrobora" su confianza y respeto "absoluto" en la actuaciones judiciales.

LOS DELITOS DE MATAS

La Audiencia de Palma consideraba probado que Matas benefició con dinero público al periodista que escribía sus discursos, con actos producidos entre 2003 a 2007.

En ese tiempo Matas concedió a Alemany, mediante un concurso pantalla a favor de su empresa Nimbus, 200.000 euros por escribir sus discursos y asesorarle en materia informativa, al tiempo que influyó para beneficiarle con una subvención de 450.000 euros para crear una agencia de noticias.

Matas fue condenado por estos hechos a penas diferenciadas: 5 años, 3 meses y 1 día de cárcel en calidad de inductor por los delitos de fraude a la Administración, falsedad en documento oficial y mercantil, prevaricación y malversación, y 9 meses y 1 día de prisión por el de tráfico de influencias.

El Supremo, que mantiene la última pena (tráfico de influencias), no discute los hechos probados, pero sí la consideración delictiva que les atribuyó la Audiencia.

1. TRÁFICO DE INFLUENCIAS

Por lo que se refiere al tráfico de influencias, el Supremo sí considera que Matas 'utilizó su autoridad jerárquica para presionar' en favor de que se favoreciera la solicitud de Alemany para obtener una subvención pública a su Agencia Balear de Noticias, algo que hizo 'con pleno conocimiento de que influyó con prevalimiento'.

2- PREVARICACIÓN

En cuanto al concurso, dice el Supremo, se adjudicó a una sociedad, Nimbus, que realizó trabajos -como redacción de discursos y otros- por los que cobró, todo lo cual 'en modo alguno' puede ser considerado prevaricación, ya que hubo un servicio prestado a cambio del dinero pagado.

3 - MALVERSACIÓN

Por lo que se refiere a la malversación, el tribunal acepta la tesis de la defensa de los reos, pues mientras la Audiencia condenó porque del dinero pagado a Nimbus se dedujeron comisiones para terceras personas, ahora el Supremo considera que se trataría, en todo caso, 'de un acuerdo entre particulares'.

En otras palabras, se hizo un concurso abierto y se firmó un contrato con Nimbus (del periodista Antonio Alemany) que se pagó a cambio de servicios prestados. Si luego, de ese dinero, el perceptor pagó una comisión, ya no se trataba de dinero público, por lo que no puede haber malversación, dice el Supremo.

4 - FRAUDE

En cuanto al fraude, el Supremo señala que pudo existir, en el concurso sobre el que Nimbus pudo disponer de información privilegiada, una irregularidad administrativa o incluso otra figura delictiva, pero no fraude, ni tampoco falsedades en documentos público y mercantil.

El expresidente balear Jaume Matas (PP) es el cuarto presidente autonómico desde la Constitución de 1978 que ha sido condenado penalmente. Matas fue responsable del Govern balear entre los años 1996-1999 y 2003-2007 y ministro de Medio Ambiente de 2000 a 2003.