POLÍTICA
27/08/2013 12:30 CEST | Actualizado 27/10/2013 10:12 CET

Griñán renuncia para "preservar" a la Junta de Andalucía de la "erosión" de los ERE

José Antonio Griñán ya no es presidente de la Junta de Andalucía tras comunicar al Consejo de Gobierno su renuncia al cargo. Y se va como llegó al Gobierno andaluz, en mitad de una legislatura y provocando un terremoto interno (tanto en la administración autonómica como en el partido).

La decisión se adopta para propiciar un "cambio generacional" en la Junta "que sintonice mejor con la sociedad de hoy" y para "preservar" al Ejecutivo autonómico de la "erosión" que ha causado el hecho de que el debate público haya estado "monopolizado en los últimos meses de forma injusta sobre el presidente de la Junta y su relación con el caso" de los EREs fraudulentos.

El caso “me afecta, por el daño personal y familiar y el daño a la Junta de Andalucía”, ha reconocido para justificar su “paso atrás”, con el que busca evitar “que este asunto entorpezca la política cotidiana”. “El debate está siendo un obstáculo para luchar contra la crisis, donde tenemos que tener puesto todos los esfuerzos”, ha señalado.

Griñán ha sido más claro en esta ocasión sobre los motivos de su marcha, una vez ya está casi consumado el relevo en la Junta. Si había apuntado anteriormente a motivos personales, políticos y "biológicos", en su despedida oficial ha sido mucho más claro y ha orientado el tema a los ERE.

Este proceso de sucesión política se ha acelerado después del "salto cualitativo" dado por la juez Mercedes Alaya en la instrucción, que supuso la imputación de una veintena de altos cargos de la Junta de Andalucía durante los últimos años, entre ellos la exministra de Fomento Magdalena Álvarez.

En una comparecencia pública en el Palacio de San Telmo, Griñán no ha ocultado no obstante que en su renuncia han influido también factores personales y se ha felicitado de ser relevado por una mujer, la actual consejera de la Presidencia e Igualdad, Susana Díaz, a la que ha animado a "producir un cambio de visión en la política andaluza que pueda generar un impulso y sintonice mejor con la sociedad de hoy" y no un mero "lavado de cara".

Griñan ha avanzado que hará públicas su declaración patrimonial de 2009 y la actual y la declaración de la renta de ese año y 2012. “Todos han podido comprobar mis declaraciones patrimoniales y de la renta en Internet. Consideré entonces y ahora que era mi obligación política. Mi patrimonio es el mismo de hace cuatro años, que tampoco es muy diferente del de hace 10 o 15 años”.

LAS "MENTIRAS" DE LOS ERE

A juicio de Griñán se han dicho muchas "mentiras" respecto a su actuación cuando fue consejero de Economía y Hacienda, afirmaciones que le han provocado daño "personal y familiar". También ha lamentado que "se ha puesto de forma injusta el punto de mira en la presidencia de la Junta de Andalucía" por un caso que "ha dañado la imagen" de la administración andaluza y ha sido "una ofensa para muchas personas que pasan privaciones".

Además, ha enfatizado que con su dimisión no asume responsabilidades por el caso de los ERE, sino las de "propiciar un cambio generacional y de acción política para que el debate se centre en la lucha contra la crisis y en preservar los derechos sociales".

Griñán ha defendido que su salida del Gobierno no tiene que ser imitada por responsables políticos que le acompañaron en la Consejería de Economía y Hacienda en la etapa de los ERE y ha defendido la legalidad de las actuaciones de sus responsables.

Ha insistido en que la Junta ha tratado de colaborar en todo momento con la Justicia y en recuperar el dinero defraudado.

Tras la dimisión de Griñán, el Gobierno andaluz estará en funciones hasta el 7 de septiembre, cuando tome posesión la nueva presidenta de la Junta, Susana Díaz, actual consejera de la Presidencia e Igualdad.

EL FUTURO DE GRIÑÁN

Griñán comienza ahora una nueva etapa que pasará por el Senado. Allí va a ejercer como parlamentario por designación autonómica y, según fuentes de su círculo más cercano, se va a dedicar a temas de "largo trazado" como los asuntos europeos, el modelo de Estado y la financiación autonómica.

El presidente en funciones continuará también su labor política como diputado autonómico, cargo que le permitirá dar el salto a la Cámara Alta y seguir manteniendo su condición de aforado, en un momento en el que todavía no se saben cuáles serán los siguientes pasos judiciales.

Otra de las incógnitas es su papel en el PSOE. El propio Griñán ha lanzado el mensaje de que va a mantener sus cargos orgánicos, como líder de los socialistas andaluces y presidente del PSOE. Ostentará estos puestos, al menos, hasta la conferencia política de otoño que prepara el partido a nivel federal. Esta cita está llamada a ser un punto de inflexión en el partido.

ARRANCA EL 'SUSANATO'

Andalucía quedará a partir del próximo mes de septiembre en manos de Susana Díaz. Será la primera mujer que dirigirá la comunidad y pasará a ser la 'baronesa' más potente del PSOE. Esta autonomía es el gran referente socialista en estos momentos, al ser la administración más grande en manos de este partido.

Hasta el momento Díaz había tenido un perfil autonómico y no había sido un personaje político a nivel nacional. Sus relaciones con Ferraz serán determinantes en el futuro. La próxima presidenta de la Junta fue el brazo ejecutor de la estrategia de Griñán en el congreso de Sevilla, en el que salió elegido Alfredo Pérez Rubalcaba. Pero el actual secretario general no era su candidato, sino que Díaz se dedicó a buscar todos los votos posibles para encumbrar a la exministra de Defensa Carme Chacón.

Las relaciones entre Ferraz y Sevilla han vivido momentos tensos desde entonces, pero en los últimos meses desde la federación andaluza se ha apoyado en líneas generales a Rubalcaba. En la sede del PSOE saben que Andalucía, la federación más grande y 'corazon' del socialismo, es determinante de cara a unas futuras primarias para seleccionar al candidato a la Presidencia del Gobierno. El capítulo todavía no se ha cerrado.

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