INTERNACIONAL
01/12/2013 09:53 CET | Actualizado 01/12/2013 09:53 CET

Debate sobre la prostitución en Francia: ¿Se debe multar a los clientes?

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La Asamblea Nacional francesa dio este sábado su aprobación provisional a la nueva ley sobre prostitución que impone multas de hasta 1.500 euros a quienes paguen a cambio de sexo, una iniciativa que ha provocado polémica entre quienes la defienden y quienes consideran que perseguir al cliente no soluciona el problema.

En cambio, la nueva norma despenaliza la prostitución en sí y el proxenetismo, una modificación impulsada durante el mandato del expresidente Nicolas Sarkozy. La norma será aprobada definitivamente el miércoles en sesión plenaria de la cámara.

Nuestros compañeros de Le Huffington Post, en Francia, han publicado dos blogs en el que dos mujeres hablan sobre la prostitución y sobre la futura ley. Una de ellas es Manon, que tiene 26 años y es prostituta desde hace cinco en Toulouse (Francia) y su región. Desde entonces es portavoz de Strass (Sindicato de los trabajadores sexuales) y se opone a la nueva ley.

"Cuando se empieza, como en cualquier otro oficio, uno se dice que la próxima vez será mejor. Estas cosas se van aprendiendo poco a poco. Recuerdo que la primera vez me pareció una pena no haber podido hablar con mi cliente, no haber podido descubrir más sobre él", reconoce.

"No soy de esas que dicen: la prostitución es mi trabajo, y no me permito disfrutar; eso lo guardo para mi pareja. Al contrario, considero que mi trabajo tiene que ser agradable. Varias veces me han pagado solo para correrme, sin que haya habido siquiera penetración", explica.

Laurence Noelle, en cambio, vivió de la prostitución y salió de ella hace 28 años. Ahora, apoya la nueva ley. "La experiencia me marcó para siempre; es algo indecible", recuerda.

En su blog, relata los miedos que sufre una prostituta: "Sí, nos callamos. ¿Por qué? Algunas veces porque tenemos miedo, pero otras muchas porque somos rechazadas, consideradas zorras, sin ningún valor. Es mucho más cómodo escuchar a las que alaban la libertad de elección, y que no se quejan".

Su relato es bastante distinto al de Manon: "Yo he vivido la prostitución como una sucesión de violaciones, sin dejar de preguntarme cómo todos esos hombres podían venir tan tranquilos. Ni uno solo se preocupó por mi miseria".

LEE LOS BLOGS

Manon: Prostituirse no es solo abrirse de piernas

Laurence Noelle: Viví la prostitución como una sucesión de violaciones