POLÍTICA
06/05/2014 08:51 CEST | Actualizado 06/05/2014 08:51 CEST

España esgrime su comportamiento "ejemplar" para entrar en el Consejo de Seguridad de la ONU

EFE

Un "comportamiento ejemplar en el seno de Naciones Unidas", un "compromiso muy firme con el multilateralismo" y unas aportaciones al sistema por encima de la media son los argumentos que España ha esgrimido para defender su candidatura al Consejo de Seguridad de la ONU.

Este es el mensaje que ha lanzado el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, en la primera jornada de una visita a Nueva York centrada principalmente en ese objetivo, que es ahora mismo una de las máximas prioridades para la diplomacia española.

García-Margallo se reunirá entre este lunes y el martes con delegaciones de un buen número de países en Naciones Unidas en un intento de impulsar las opciones de que España vuelva al Consejo tras diez años de ausencia.

LOS COMPETIDORES: NUEVA ZELANDA Y TURQUÍA

En este caso, España compite con Turquía y Nueva Zelanda por un asiento no permanente durante dos años, que se decidirá en una votación en la Asamblea General el próximo mes de octubre.

"Estamos exponiendo que el compromiso con Naciones Unidas y el multilateralismo es el eje básico en el que se mueve la diplomacia española", ha indicado García-Margallo en declaraciones a los periodistas.

El ministro ha destacado, además, los "esfuerzos presupuestarios que España ha hecho en Naciones Unidas", donde tiene una aportación "muy superior a lo que supone el peso relativo de nuestra riqueza en el mundo".

En los últimos años, más de 130.000 españoles han participado en operaciones de mantenimiento de la paz y, a día de hoy, España tiene presencia de este tipo en Afganistán, Líbano, Somalia y la República Centroafricana, además de trabajar en los esfuerzos para mantener la estabilidad en el golfo de Guinea.

"No hemos regateado ningún esfuerzo", ha subrayado García-Margallo, que ha destacado además el trabajo hecho en materia de prevención de conflictos y en áreas como la igualdad de género, los derechos humanos y el derecho al agua.

La otra gran baza que está jugando España es el "esfuerzo gigantesco" que ha hecho en el ámbito de la cooperación internacional, "incluso en épocas de vacas flacas", ha destacado el ministro.

Los aspirantes a una plaza no permanente en el Consejo de Seguridad trabajan habitualmente el favor de otros países durante meses, todo con la vista puesta en la votación secreta que se lleva a cabo en la Asamblea General, donde todos los votos valen lo mismo.

NO PRECISA EL PRESUPUESTO

García-Margallo no ha querido precisar el presupuesto que España está dedicando a este objetivo -"nadie desvela su estrategia en medio de una batalla", dijo-, pero sí admitió que es "más modesto" que el disponible en anteriores ocasiones.

Aseguró, en todo caso, que es una cantidad "suficiente" y que será valiosa incluso si no se logra el asiento.

El ministro ha destacado que España, pese a no ser una gran potencia, es un actor significativo en la escena internacional, y ha defendido por ello su derecho a estar en el máximo órgano de decisión de la ONU tras diez años de ausencia.

García-Margallo ha asegurado que ese periodo es "razonable" y que España seguirá intentando volver siempre al Consejo cada década.

"Lo que no se entendería que hiciésemos dejación de nuestra responsabilidad y no aspirásemos a estar en el Consejo de Seguridad", ha opinado.

García-Margallo ha argumentado además que la proyección internacional que ofrecen campañas de este tipo ayuda a la imagen del país, una imagen que "nos está ayudando a sobrevivir en unas circunstancias tan difíciles como las que hemos pasado y a salir con cierta rapidez de la crisis".

De lograr su objetivo, España sería durante dos años uno de los diez miembros no permanentes del Consejo de Seguridad, donde están de forma permanente Francia, Reino Unido, China, Rusia y Estados Unidos.

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