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18/06/2014 14:55 CEST | Actualizado 18/06/2014 14:56 CEST

El hospital de Médicos sin Fronteras en Tikrit (Irak), "gravemente dañado" por los bombardeos

MSF

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha denunciado este miércoles que el hospital que gestiona en la localidad de Tikrit, en el norte de Irak, ha resultado 'gravemente dañado' por un bombardeo ocurrido en el marco de la ofensiva del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS), que la semana pasada tomó Mosul, segunda ciudad del país, y avanza hacia Bagdad.

Según ha indicado la ONG en un comunicado, el bombardeo se produjo el 13 de junio y como consecuencia de ello no se puede prestar atención médica adecuada a las cerca de 40.000 personas que se han visto desplazadas en la ciudad como consecuencia del estallido de violencia de los últimos días.

En este sentido, MSF ha hecho un llamamiento a todas las partes enfrentadas para que se garantice de forma inmediata que 'ni el personal médico ni las instalaciones de salud serán objeto de nuevos ataques', además de pedirles el respeto de la vida de los civiles.

'Los ataques directos o indirectos sobre el personal y las estructuras de salud dificultan gravemente la prestación de asistencia médica', ha denunciado el coordinador general de MSF en Irak, Fabio Forgione, en un comunicado.

AYUDA URGENTE

'Miles de personas se encuentran en una situación muy delicada y necesitan urgentemente que podamos atenderles', ha subrayado, incidiendo en que 'ataques como el de Tikrit ponen a nuestro personal y a los pacientes en una situación de riesgo grave y nos impiden llevar a cabo nuestro trabajo'.

Forgione ha llamado también la atención sobre el hecho de que la ola de violencia está generando una situación humanitaria cada vez más preocupante, principalmente en Mosul y en la provincia de Anbar, en el noreste.

'Cientos de miles de personas han huído de Mosul y de la provincia de Anbar y se enfrentan a condiciones de vida muy difíciles. La mayoría de ellos ha buscado refugio en las escuelas, mezquitas, edificios sin terminar o han acudido a las casas de sus familiares', ha explicado el coordinador de MSF.

Estas personas 'necesitan urgentemente agua, refugio, alimentos y atención médica de urgencia. Sin embargo, el mero hecho de proporcionar la ayuda más básica supone ahora mismo un desafío de enormes proporciones', ha advertido. 'Más aún en estos momentos, en los que hemos comprobado que las estructuras médicas también son objetivo de los ataques', ha añadido Forgione.

LABOR DE MSF

Pese a estas circunstancias, MSF consiguió el domingo repartir ayuda a 250 familias en la ciudad de Bashiqa, en el distrito de Mosul, y tiene previsto aumentar en los próximos días sus actividades 'con más clínicas móviles en la zona entre Dohuk y Mosul, un área en la que se han refugiado miles de personas en los últimos días'.

Asimismo, tiene previsto abrir una clínica en Kirkuk, principal ciudad del norte del país, y reforzar sus equipos quirúrgicos en Tikrit y Hawijah. Además, si la seguridad lo permite, se seguirá distribuyendo ayuda a los desplazados más vulnerables.