POLÍTICA
16/10/2014 17:38 CEST | Actualizado 16/10/2014 17:40 CEST

Gusanos en la comida de seis colegios de Castilla y León: "La privatización es lo que tiene"

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Una sopa con demasiada sustancia. Los comedores escolares de cinco colegios de León y uno de Segovia sirvieron el pasado 9 de octubre una sopa de cocido en la que había larvas de gorgojo. Es decir, gusanos de un centímetro de longitud.

Las miradas se dirigieron inmediatamente hacia Serunión, la empresa catalana que tiene la concesión del servicio desde este curso. Sobre todo porque no es la primera vez que esta compañía protagoniza un escándalo similar: hace un mes, sin ir más lejos, sirvió en Elche un arroz con larvas de gusano.

Según señala El Norte de Castilla, esta misma empresa sufrió en 2007 la suspensión de su servicio de comidas en 11 colegios de Granada y en el mismo año tuvo que enfrentarse a la intoxicación de un centenar de niños en Sevilla. Este mes de mayo, además, Serunión fue multada con 908 euros al detectarse una cuchilla en el menú escolar en un centro en Mallorca.

Fuentes de la compañía consultadas por El Huffington Post aseguran que cumplen con todas las normas de seguridad y de sanidad y que, además, en el caso de Castilla y León han seguido todo el protocolo y han enviado a analizar muestras de la comida. Aún así, hay muchos interrogantes. ¿Cómo pudo llegar un gusano a la comida de tantos colegios? La respuesta, dice la empresa, hay que buscarla en un saco de cinco kilos de fideos con los que se elaboró la sopa y que, aseguran, no caducaba hasta 2016.

UN GUSANO DE LOS CEREALES

"El gorgojo es un insecto que está presente en los cereales: en el arroz, en la pasta... Esto puede pasar también en las casas donde se cocina", aseguran. Añaden que sus proveedores cumplen con toda la normativa contra plagas, pero... "Tú fumigas un campo y luego llueve y puede ser que no acabe con la larva. Además no hay ningún tipo de análisis previo que lo pueda detectar".

La respuesta a cómo hubo gusanos en ciudades tan alejadas como León y Segovia hay que buscarla en la forma de operar de la empresa. Tienen 16 cocinas centrales repartidas por toda España y, algunas, cocinan para varias provincias. En este caso, la comida de los colegios de León y Segovia se prepara en Valladolid y luego se envía con el sistema de línea fría a las otras ciudades. En el comedor de los colegios, en realidad, sólo tienen que calentarla.

Serunión, que lleva el servicio de comedor escolar en 170 de los 465 que hay en Castilla y León, asegura que ningún niño llegó a comerse la sopa y que, de haberlo hecho, no hubiese ocurrido nada porque el gusano no supone ningún problema para la salud.

Eso, sin embargo, contrasta con la versión de los padres de los alumnos del Colegio Antonio de Valbuena de León, uno de los afectados. La madre de uno de los alumnos que se percató de que había gusanos en la sopa afirma que el niño, que va a tercero de Primaria, dio el aviso a una monitora que a su vez lo puso en conocimiento de los responsables. Luego, según el testimonio de esta madre, la monitora regresó y obligó al niño a comerse la sopa.

"TODO ESTÁ PEOR"

En cualquier caso, los padres señalan que en el turno de comidas anterior habían pasado por el comedor los alumnos de educación infantil que, en teoría, sí habrían comido la sopa sin que nadie se diese cuenta del problema. Afirman, además, que ya estaba habiendo quejas por los menús escolares desde el principio de curso, cuando Serunión se hizo cargo del servicio y puso el precio de los menús a 4,90 euros, 70 céntimos más caros que en los colegios donde se encarga otra empresa.

Javier Ampudia, representante del sindicato CSIF, también asegura que le han llegado varias quejas porque "parece ser que todo está peor". "Todo sabe peor, la fruta está excesivamente madura, la verdura está cocinada de tal manera que los chavales, que ya les cuesta, apartan el plato entero..."

En su opinión, lo que ha ocurrido es "una vergüenza e indignante" porque "la privatización es lo que tiene", que ha "perjudicado la calidad del servicio". Afirma que hace años, la gestión era más propia de un servicio público porque a las cocineras les pagaba la administración. Desde que no ocurre eso, afirma, se ha perdido "muchísima calidad".

"Son empresas que piden hacerse cargo de un servicio proponiendo un precio a la baja. Entonces van a recibir, entre comillas, poco dinero. Con lo cual, para tener beneficios luego acuden a proveedores malos", advierte.

"NUNCA SE DEBIERON PRIVATIZAR"

CCOO subraya en un comunicado que esa pérdida de calidad se ha plasmado en un estudio de Eroski, según el cual la calidad dietética de los menús escolares analizados en Valladolid es ya sólo "aceptable" cuando en un estudio similar elaborado en 2008 fue de "muy bien".

"Los comedores escolares nunca deberían haber sido privatizados por su fin social. Pero una vez que se ha privatizado, lo más normal es que el servicio estuviera controlado por alguien externo", señala Francisco José Martínez, responsable de la secretaría de personal laboral de CCOO en Castilla y León.

Martínez subraya que hasta el año 2010 la Junta de Castilla y León tenía un convenio para que la Universidad de Valladolid llevase ese control pero que, a partir de entonces, son las propias empresas las que se vigilan a sí mismas.

INVESTIGACIÓN EN MARCHA

La Junta, que dice que desconocía los antecedentes de Serunión, ha abierto una investigación para aclarar lo sucedido y no descarta rescindir el contrato con la empresa si se demuestra que hubo negligencia.

El PSOE, por su parte, sostiene que algunos niños sí llegaron a ingerir las larvas y ha pedido la comparecencia en las Cortes del consejero de Educación, Juan José Mateos, que afirma que lo hará la semana que viene, cuando se tengan todos los detalles de los sucedido.

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